Una barrera física está partiendo en dos la Franja de Gaza. Según las imágenes de satélite que analiza elDiario.es, Israel está construyendo un terraplén de arena de varios metros de altura y unos 23 kilómetros de longitud en distintos tramos del territorio.

Qué muestran las imágenes

Las fotografías las ha captado la empresa Planet Labs, especializada en imágenes por satélite. Documentan la construcción de una barrera de tierra levantada a lo largo de la "Línea Amarilla", la línea de separación que se trazó tras el alto el fuego de octubre de 2025.

Es importante ceñirse a lo que la imagen y la fuente permiten afirmar. La longitud (23 km) y el trazado proceden de ese análisis; damos la altura como "varios metros", que es lo que consta, sin precisar una cifra exacta que no podemos verificar.

Qué separa

El muro sigue esa Línea Amarilla y divide dos zonas: la oriental, ocupada por tropas israelíes, y la occidental, donde vive el grueso de la población, unos dos millones de palestinos, bajo control de Hamás.

En la práctica, una barrera así fragmenta un territorio ya de por sí pequeño y complica los desplazamientos internos, de los que depende el acceso a comida, agua, atención médica y ayuda humanitaria.

Qué dice Israel

Israel justifica la construcción como una medida defensiva: evitar "infiltraciones" de milicianos de Hamás y proteger a sus tropas y a las comunidades fronterizas, con una "zona de seguridad" dotada de medios tecnológicos.

Es la posición oficial y así la recogemos, sin validarla ni descartarla. Lo que la barrera hace sobre el terreno, en cambio, se puede observar: separa físicamente a una población que necesita moverse para sobrevivir.

El coste sobre los civiles

La construcción no ha sido inocua. Según los testimonios recogidos por la fuente, durante los trabajos se han producido disparos que han causado muertes de civiles, entre ellas la de un niño de nueve años, y hay heridos con frecuencia en los campamentos de desplazados cercanos.

No detallamos aquí balances numéricos del conjunto de la guerra que no hemos podido contrastar de forma independiente; nos limitamos a lo que la información verificada describe sobre esta obra concreta.

Una línea que se vuelve permanente

Hay un matiz que da la medida del asunto. La Línea Amarilla nació en octubre de 2025 como una línea de alto el fuego, es decir, algo teóricamente temporal. Convertirla en un muro de tierra sugiere una intención de permanencia que choca con la idea de una ocupación pasajera.

El plan de tregua contemplaba fases posteriores con retirada de tropas que no se han cumplido. Mientras tanto, la guerra sigue sin resolverse, y una barrera de 23 kilómetros de arena es, ahora mismo, la señal más tangible de que la división de Gaza se está haciendo estructura.