Aunque falten meses para el 22 de diciembre, la Navidad ya asoma en los escaparates de las administraciones: Loterías y Apuestas del Estado ha puesto a la venta los décimos del Sorteo Extraordinario de Navidad 2026, según Diario de León. Si te preguntas cuánto cuesta jugar y cómo funciona todo esto de los décimos y las participaciones, aquí van las claves.

El precio: 20 euros el décimo

El décimo cuesta 20 euros, un precio que se mantiene invariable desde hace años. Lo que la mayoría compra en la administración es precisamente eso, un décimo. Por encima está el billete completo, que agrupa diez décimos del mismo número y cuesta, por tanto, 200 euros. Es la unidad con la que trabaja el sistema, aunque casi nadie compra el billete entero.

Las participaciones: jugar por menos

Junto a los décimos están las participaciones, la vía más popular y barata de jugar. Son fracciones de un décimo que emiten bares, peñas, asociaciones o grupos de amigos: cada persona pone una cantidad pequeña (1, 2, 5 euros…) y comparte tanto el gasto como el posible premio. Conviene fijarse en que la participación esté bien detallada: número, cantidad que se juega, y quién la emite, ya que quien la reparte es el responsable de pagar el premio si toca. Guarda siempre el resguardo: la mayoría de los conflictos por premios compartidos nacen de participaciones mal documentadas.

Cuánto reparte el Gordo

El premio grande, "el Gordo", reparte 400.000 euros por décimo (cuatro millones por serie). El segundo premio entrega 125.000 euros al décimo y el tercero, 50.000 euros. A partir de ahí hay una larga escala de premios menores (cuartos, quintos, la pedrea, reintegros…). En conjunto, el sorteo de este año repartirá en torno a 2.870 millones de euros en premios, según las cifras avanzadas por Loterías.

Conviene recordar un matiz fiscal: los premios de Lotería tributan; Hacienda retiene un porcentaje a partir de una cantidad exenta, de modo que lo que se cobra "limpio" es algo menos que la cifra nominal.

Antes de comprar, un par de consejos

  • Compra en puntos oficiales (administraciones autorizadas o la web de Loterías) para evitar falsificaciones.
  • El décimo es un documento al portador: quien lo tiene, lo cobra. Guárdalo bien y, como precaución, anota tu nombre por detrás.
  • Los premios pequeños (hasta cierta cantidad) se cobran en cualquier administración; los grandes, en entidades bancarias. Hay un plazo para reclamarlos, así que no lo dejes en un cajón para siempre.

Y, sobre todo, un recordatorio de sentido común: la Lotería de Navidad es una tradición y un entretenimiento, no un plan de inversión. Lo razonable es jugar solo lo que uno esté dispuesto a gastar sin echarlo de menos.