El presidente de la Junta, Juanma Moreno (PP), ha desvelado la composición de su nuevo Gobierno andaluz, el primero que nace de una coalición con Vox en la comunidad. La principal novedad estructural es la creación de tres vicepresidencias en un Ejecutivo que mantiene trece consejerías, según recoge The Objective.
Tres vicepresidencias, una para Vox
El reparto de las vicepresidencias dibuja el equilibrio del pacto. Antonio Sanz, hombre de máxima confianza de Moreno, asume una vicepresidencia manteniendo un amplio bloque con Presidencia, Sanidad y Emergencias. Carolina España ocupa otra vicepresidencia al frente de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, y suma además la portavocía del Gobierno, según Canal Sur. La tercera vicepresidencia es la que corresponde a Vox: la asume Manuel Gavira, líder del partido en Andalucía, con competencias en el ámbito de Turismo, Justicia y Administración Local.
El diseño deja en manos del PP las áreas de mayor peso (economía, sanidad, educación), mientras Vox estrena presencia en el Ejecutivo con carteras relevantes pero más acotadas. Es la primera vez que la formación entra en el gobierno de la comunidad más poblada de España.
Una consejería para la inteligencia artificial
La otra gran novedad es temática. Moreno cumple una de sus promesas de campaña con la creación de una Consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, que dirigirá José Antonio Nieto, exconsejero de Justicia e Interior. La nueva cartera busca situar a Andalucía en la agenda de la transformación digital y modernizar la administración autonómica.
Continuidad en el núcleo duro
Frente a las novedades, el mensaje dominante es de estabilidad. Repiten en sus puestos varios de los consejeros de la etapa anterior: María del Carmen Castillo (Educación), Ramón Fernández-Pacheco (Agricultura), Rocío Blanco (Empleo), Loles López (en el área de política social) y Patricia del Pozo, que sigue en Cultura, ahora con Patrimonio Histórico y Deporte. Esa continuidad refuerza la idea de un gobierno que introduce a Vox y una nueva consejería sin mover los cimientos administrativos de la legislatura anterior.
Un pacto con proyección nacional
Más allá de Andalucía, el estreno de un Ejecutivo PP-Vox en la mayor comunidad del país tiene lectura nacional, en un momento en el que ambos partidos exploran fórmulas de colaboración en distintos territorios. El acuerdo andaluz, con Vox dentro del gobierno y no solo apoyándolo desde fuera, se convierte así en un precedente que las dos formaciones (y sus adversarios) observarán con atención de cara a futuras citas electorales.



