El cierre de una larga investigación

La Policía Nacional ha dado por concluida la 'Operación Diana', una macroinvestigación contra el narcotráfico iniciada en abril de 2025 que ha desmantelado una organización criminal con base en la Comunitat Valenciana. Su última fase, según El Debate, se saldó con la incautación de 80 kilos de cocaína y dos armas de fuego en Valencia. Sumadas todas las fases, el balance es contundente: 51 personas detenidas —diecisiete de ellas en prisión provisional— y un golpe de envergadura a una red que introducía cocaína desde Portugal para distribuirla por toda España.

Cómo operaba la red

La organización, desarticulada por la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO), tenía una estructura jerarquizada y usaba vehículos con compartimentos ocultos —las llamadas caletas— para mover la mercancía. La investigación se desplegó en varias fases con 39 registros en domicilios, garajes y almacenes repartidos entre las provincias de Valencia, Castellón, Madrid y Cuenca, según la nota del Ministerio del Interior. Los puntos de almacenaje se localizaron en municipios del área metropolitana valenciana.

El botín: droga, oro y medio millón en efectivo

El cómputo final refleja la dimensión del negocio. Según Libertad Digital, la Policía intervino en total unos 242 kilos de cocaína, además de cantidades de hachís, marihuana y otras sustancias; más de 554.000 euros en efectivo; doce lingotes de oro; seis armas de fuego y munición; y 36 vehículos, once de ellos con compartimentos ocultos. El uso de oro como reserva de valor es habitual entre las organizaciones de cierto nivel para dificultar el rastreo del dinero ilícito.

Un problema con raíces en el Mediterráneo

La operación se enmarca en un fenómeno mayor: la Comunitat Valenciana se ha consolidado como uno de los grandes nodos logísticos del narcotráfico en el Mediterráneo. El puerto de Valencia, el mayor de contenedores del Mediterráneo occidental, ha sido señalado en numerosas investigaciones como puerta de entrada de alijos de cocaína sudamericana. El balance de la 'Operación Diana' confirma que, pese a los golpes sucesivos, las redes criminales siguen encontrando en el arco mediterráneo un terreno propicio para operar.