Un congreso de reconciliación
El PP de Cataluña cerró este sábado en Barcelona su congreso —celebrado con cuatro años de retraso— con el mensaje de que la paz interna ha vuelto. Alejandro Fernández fue reelegido presidente como candidato único, y la gran novedad orgánica es el nombramiento de Juan Fernández como nuevo secretario general, en sustitución de Santi Rodríguez, que deja la ejecutiva tras cinco años. El acto, según Público, escenificó la reconciliación entre la dirección nacional de Génova y el partido catalán tras años de tensiones.
Quién es Juan Fernández
Nacido en Badalona en 1986, Juan Fernández dio sus primeros pasos en política local como concejal en su ciudad, donde desarrolló su carrera durante la etapa de Xavier García Albiol en la alcaldía, con quien mantiene una relación de confianza. Desde 2024 ejercía como portavoz del grupo del PP en el Parlament de Catalunya, cargo desde el que ganó proyección como uno de los rostros emergentes del partido. Su salto a la secretaría general deja la portavocía parlamentaria, que según las fuentes asumirá Lorena Roldán.
Cataluña como trampolín hacia La Moncloa
La renovada cúpula del PPC afronta el momento con altas expectativas: el partido pasó de tres a quince diputados en el Parlament entre 2021 y 2024. La hoja de ruta combina dos objetivos: erigirse en «la alternativa al nacionalismo y a la izquierda» en Cataluña y contribuir al cambio político en el conjunto de España. En su intervención de clausura, Feijóo fue explícito: «el cambio no se puede hacer contra Cataluña». En el PP existe la convicción de que ningún candidato puede aspirar con garantías a gobernar España sin mejorar de forma sustancial sus resultados en la comunidad.
Los ejes programáticos de la nueva etapa, según Catalunya Press, pasan por la seguridad, la inmigración irregular, la rebaja fiscal y la defensa del Estado de derecho frente a lo que el partido considera la deriva nacionalista del Govern. Feijóo aprovechó además para tender la mano a quienes guardaran rencores internos: «si quedaban heridas abiertas, están más que cerradas». El partido afronta así los próximos ciclos electorales con una dirección renovada y, por primera vez en mucho tiempo, una paz interna recuperada.



