El martes 30 de junio, última oportunidad

La Agencia Tributaria cierra el próximo martes 30 de junio la Campaña de la Renta 2025 —la declaración del IRPF del ejercicio 2025, que se presenta en 2026—. A partir de esa medianoche el plazo queda cerrado, salvo prórroga extraordinaria, algo que no ha ocurrido en los últimos años. Con hoy sábado quedan apenas tres días, así que el margen para los rezagados se estrecha.

La domiciliación, ya cerrada

Quienes querían que el importe a pagar se cargara en cuenta de forma automática debían haber ordenado la domiciliación bancaria unos días antes (el plazo para ello suele cerrarse el 25 de junio). A estas alturas, quien presente la declaración con resultado a ingresar tendrá que abonar el importe en el momento, por internet o en una entidad colaboradora. La normativa permite fraccionar el pago en dos plazos sin recargo: el 60% al presentar y el 40% restante en otoño.

Cómo presentarla todavía a tiempo

La vía más rápida es telemática, a través de Renta WEB en la sede electrónica de la AEAT: no hace falta instalar nada; el sistema carga los datos fiscales y permite revisar y confirmar el borrador en minutos con certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve. Quien prefiera atención telefónica o presencial necesita cita previa, difícil de conseguir en estos días finales. Si el resultado es a devolver, Hacienda dispone de seis meses desde el fin de la campaña para abonarlo; si se retrasa, debe pagar intereses.

Las consecuencias de no presentarla

Presentar fuera de plazo tiene coste. Si el contribuyente se adelanta de forma espontánea —sin requerimiento previo de Hacienda—, se aplican recargos progresivos sobre la cuota: 5% hasta tres meses de retraso, 10% entre tres y seis, 15% entre seis y doce, y 20% más intereses a partir del año. Pero si es la Agencia Tributaria quien detecta la omisión y envía un requerimiento, ya no es un recargo sino una infracción, con sanciones que pueden ir del 50% al 150% de lo no ingresado. Por eso, presentar a tiempo —aunque sea revisando bien el borrador antes de confirmarlo— es siempre la opción más segura.