Un gesto que salvó una vida y costó otra
Entre las miles de historias de dolor que está dejando el doble terremoto que arrasó el norte de Venezuela el 24 de junio, una ha conmovido al mundo del fútbol. Andrea, esposa del futbolista Héctor 'Kike' Bello, defensa central del Marítimo de La Guaira, murió cuando el edificio en el que vivía la familia se derrumbó por los seísmos. En el último instante, según relatan las crónicas, cubrió con su propio cuerpo a la hija de ambos, Alana, de dos años. La niña sobrevivió casi ilesa. Su madre, no.
«¿Cómo le explico que perdiste la vida para salvar la de ella?»
El jugador, que se encontraba fuera del país en el momento de la tragedia, rompió su silencio en redes sociales con unas palabras que recorrieron América Latina. «Tu mami nos dejó. ¿Cómo le digo yo eso a mi hija? ¿Cómo le explico que perdiste la vida para salvar la de ella y yo no estuve en ese momento para hacer nada?», escribió, según Semana. En otro mensaje añadió: «Ahora somos solo tú y yo, y tu mami cuidándonos desde el cielo».
El texto, recogido también por UnoTV, desató una oleada de condolencias de clubes, futbolistas y aficionados. La Guaira, ciudad costera y portuaria al norte de Caracas, fue uno de los epicentros del desastre, con numerosos edificios residenciales derrumbados.
Una tragedia con miles de nombres
La historia de Andrea es una de las muchas que esconde un balance que no deja de crecer. Las autoridades venezolanas han confirmado más de 920 muertos y miles de heridos por los dos seísmos —de magnitud 7,2 y 7,5, separados por apenas 39 segundos—, los más destructivos del país en más de un siglo. Mientras los equipos de rescate siguen buscando entre los escombros, cada cifra esconde un relato como el de esta familia: el de una madre que, en el último segundo de su vida, eligió proteger la de su hija.



