Récords que caen uno tras otro
El final de junio de 2026 ha traído a Europa uno de sus episodios de calor más severos en décadas. Varios países han reescrito sus registros: según Al Jazeera, el Reino Unido alcanzó los 36,4 grados en el condado de Somerset —su récord de junio, batido en días consecutivos—, mientras que Suiza marcó 38 grados en Basilea, superando una marca que llevaba ocho décadas en pie. Alemania, según los registros recogidos por la prensa europea, rozó su máximo histórico nacional, en torno a los 41 grados.
La Organización Meteorológica Mundial sitúa las temperaturas entre 3 y 10 grados por encima de lo normal para estas fechas. Cerca de 101 millones de europeos soportaron más de 35 grados, y buena parte del continente superó los 30.
Un calor que cuesta vidas
El episodio no solo bate registros: también se cobra vidas. En España, las muertes asociadas al calor entre el domingo y el miércoles superan las 200, según el recuento de Al Jazeera, una cifra que las autoridades sanitarias siguen actualizando. En Francia, con tres cuartas partes del país en alerta roja, se han registrado varias muertes —entre ellas la de un niño de tres años hallado en un coche en las afueras de París, el tercer caso similar en una semana.
España venía además de un primer episodio de calor extremo que ya había dejado un balance trágico, y los expertos advierten de que las noches tropicales —cuando el termómetro no baja lo suficiente para que el cuerpo se recupere— son especialmente peligrosas para las personas vulnerables.
Trenes, eventos y centrales bajo presión
La magnitud del calor ha alterado la vida cotidiana en medio continente. En varios países se han aplazado o cancelado actos multitudinarios y pruebas deportivas, y compañías ferroviarias han recomendado evitar los desplazamientos no esenciales, según recogió France 24. El calor también ha tensionado infraestructuras: en Francia, varias centrales nucleares se vieron obligadas a reducir o detener su actividad por el recalentamiento del agua de los ríos que utilizan para refrigerarse.
El telón de fondo: un continente que se calienta
Los científicos enmarcan el episodio en una tendencia inequívoca. Europa es el continente que más rápido se calienta del planeta —alrededor de dos grados en medio siglo—, lo que no convierte cada ola de calor en consecuencia directa del cambio climático, pero sí hace que episodios antes excepcionales sean cada vez más frecuentes e intensos. La Organización Mundial de la Salud lleva tiempo alertando de que el calor extremo es ya una de las amenazas sanitarias más letales y silenciosas del verano europeo.



