Tres chicos de Chișinău y una melodía imposible de olvidar

A finales de los noventa, Dan Bălan, Arsenie Todiraș y Radu Sîrbu, tres jóvenes nacidos en Moldavia, formaron O-Zone. Su país —uno de los más pequeños y menos conocidos de Europa del Este— era la última dirección desde la que alguien esperaba un éxito planetario. Pero la música no entiende de geografías.

El trío llevaba ya tiempo en la escena pop rumana cuando, en 2003, lanzó 'Dragostea din tei', que en rumano significa algo así como «el amor entre los tilos». La canción era una anomalía feliz: una letra en una lengua que casi nadie entendía fuera de los Balcanes, una melodía imposiblemente pegadiza y una energía despreocupada. En Rumanía llegó al número uno en septiembre de 2003.

El verano que 'Numa Numa' tomó Europa

Lo que vino después fue uno de esos fenómenos que solo el pop europeo de los 2000 sabía fabricar. En 2004, 'Dragostea din tei' fue número uno en Francia, Alemania, Austria, España, Irlanda, Noruega y otros países, y acabó superando los doce millones de copias vendidas.

El salto definitivo, sin embargo, llegó por internet. En diciembre de 2004, un joven estadounidense, Gary Brolsma, subió un vídeo casero haciendo playback con una expresividad desbordante: el «Numa Numa Dance» se convirtió en uno de los primeros grandes virales de la historia de la red, mucho antes de YouTube o TikTok. El apodo «Numa Numa», tomado de la letra, quedó pegado para siempre a la canción.

La separación y los caminos en solitario

El éxito no prolongó la vida del grupo: O-Zone se disolvió en enero de 2005. Cada miembro siguió su rumbo. Dan Bălan fue el más activo: experimentó con el alias «Crazy Loop», cosechó números uno en Rusia y en 2009 recibió una nominación al Grammy por coescribir 'Live Your Life', el éxito de T.I. con Rihanna que sampleaba su melodía más famosa. Arsenie Todiraș también emprendió carrera en solitario y representó a Moldavia en Eurovisión 2006. Radu Sîrbu mantuvo un perfil más discreto.

Un legado que no caduca

O-Zone se reunió de forma puntual para algún concierto, pero su verdadera vida es la de la canción. 'Dragostea din tei' ha sido reinterpolada por artistas actuales y sigue apareciendo en millones de vídeos en redes décadas después. Hay canciones que pertenecen a su época; otras pertenecen a todo el mundo. El tema de O-Zone tuvo la rara fortuna de ser las dos cosas a la vez.