Más coches, pero también más viajeros buscándolos
El mercado del alquiler de vehículos llega al verano con una buena noticia para el consumidor: la flota disponible ha crecido respecto al año pasado. Según los datos del sector recogidos por elDiario.es, la patronal FENEVAL prevé una flota notablemente mayor para la temporada estival, con un crecimiento de doble dígito en términos interanuales.
Pero más oferta no garantiza precios más bajos. La demanda crece al mismo ritmo, empujada por un turismo nacional e internacional que sigue batiendo récords en España. El resultado es un mercado tenso en el que quien reserva pronto tiene ventaja, y quien lo deja para el final puede encontrarse con pocas opciones y tarifas altas.
Cuándo y cómo reservar
La anticipación es la herramienta más eficaz: reservar con semanas —o meses— de margen permite acceder a mejores precios y a más variedad de vehículos, ya que las categorías más populares (compactos y SUV familiares) se agotan rápido en temporada alta. Algunas pautas básicas:
- Comparar varias compañías: el precio para el mismo trayecto y fechas puede variar mucho de una a otra.
- Elegir bien el tamaño: un coche más grande no siempre compensa; encarece consumo, aparcamiento y seguro.
- Mirar la política de cancelación: muchas tarifas baratas son no reembolsables. Si el plan es incierto, conviene pagar algo más por una cancelable.
- Valorar recoger fuera del aeropuerto: las oficinas en las terminales suelen aplicar recargos.
La letra pequeña: seguros, franquicia y depósito
El precio que aparece en pantalla rara vez es el final. Conviene entender tres conceptos antes de firmar:
- Seguro y franquicia: la cobertura de daños propios suele llevar una franquicia —la cantidad que paga el cliente en caso de daño, tenga o no la culpa—, que puede ir de cientos a miles de euros. Reducirla a cero encarece el día, pero puede compensar en trayectos de más riesgo. Algunas tarjetas de crédito cubren esta franquicia: conviene confirmarlo con el banco.
- Depósito de garantía: la empresa bloquea una cantidad en la tarjeta de crédito del titular; muchas no aceptan tarjetas de débito para esto.
- Combustible: lo más ventajoso es el modelo lleno-lleno (se recibe y se devuelve con el depósito lleno) y evitar el prepago, que suele salir más caro.
Añadir un segundo conductor tiene coste, pero hay que declararlo: conducir sin estar autorizado puede dejar sin efecto el seguro.
Antes de salir del aparcamiento
Un último paso imprescindible: fotografiar cualquier daño previo del vehículo y comprobar que queda reflejado en el parte de entrega. No hacerlo puede derivar en reclamaciones posteriores por desperfectos que ya estaban ahí. Tras los fuertes encarecimientos de la pospandemia, el sector ha vuelto a una dinámica más estable, aunque los precios siguen por encima de los de hace unos años. La recomendación de fondo no cambia: reservar pronto, comparar bien y leer el contrato con calma.



