Un fin de semana de calor intenso
Madrid no termina de respirar este verano. Apenas unos días después de que las temperaturas dieran una pequeña tregua tras el primer episodio de calor extremo de la temporada, el mercurio vuelve a trepar. Según elDiario.es, las máximas escalarán este sábado y domingo hasta superar los 36 grados en los puntos más cálidos de la región, con mínimas nocturnas que no bajarán de los 21 o 22 grados —las llamadas noches tropicales, que dificultan el descanso.
En el municipio de Madrid, la previsión de AEMET sitúa la máxima en torno a los 34 grados, con cielos despejados y algún intervalo de nubes altas sin consecuencias.
Las zonas más castigadas: Henares y el valle del Tajo
El calor no se reparte por igual. Mientras la sierra de Guadarrama modera las temperaturas en el norte de la comunidad, el sur y el este acusan especialmente las masas de aire cálido del interior peninsular. El corredor del Henares —Alcalá de Henares, Torrejón, Coslada— y el eje del Tajo, con Aranjuez como referencia, son año tras año los puntos más tórridos, donde el termómetro puede acercarse a los 37 grados.
El índice ultravioleta se mantiene este fin de semana en niveles muy altos, lo que obliga a extremar la protección frente al sol en las horas centrales del día.
Recomendaciones para protegerse
Las autoridades sanitarias insisten cada verano en una serie de medidas básicas que conviene no subestimar:
- Hidratarse de forma continua, aunque no se tenga sensación de sed, sobre todo personas mayores y niños.
- Evitar la exposición al sol entre las 12.00 y las 17.00 horas.
- Vestir ropa ligera y clara y cubrirse la cabeza al salir.
- Mantener la vivienda fresca: bajar persianas de día y ventilar de noche.
- Vigilar a los más vulnerables: mayores, bebés, enfermos crónicos y quienes trabajan al aire libre.
Un verano marcado por el calor
Este episodio se encadena con un verano que ha arrancado con fuerza térmica: la primera ola de calor llegó antes de lo habitual y Madrid fue una de las regiones más afectadas. Los climatólogos advierten desde hace años de que los veranos en la península son cada vez más largos y con episodios extremos más frecuentes, una tendencia ligada al cambio climático. Por ahora, la previsión no anticipa una tregua clara en los próximos días.



