La leyenda sigue en pie

Hay artistas a los que la edad no parece afectarles, y Rod Stewart es uno de ellos. El legendario cantante británico actuó en el Roig Arena de Valencia en lo que era su única cita en España este año, según Roig Arena. A sus 81 años, y con las entradas agotadas, Stewart demostró que sigue teniendo cuerda para rato.

Seis décadas en un par de horas

El concierto, enmarcado en su gira «One Last Time» («Una última vez») —ese nombre que suena a despedida sin acabar de serlo—, fue un repaso a una carrera inmensa. Sonaron sus clásicos de siempre: la nostálgica «Maggie May», la épica «Sailing» —coreada por todo el recinto— y la inevitable «Da Ya Think I'm Sexy?», que levantó al público de sus asientos. Una voz algo más gastada por los años, sí, pero con la misma chulería y el mismo oficio de siempre.

Un público entregado

El Roig Arena, lleno hasta arriba, respondió con devoción. Había de todo: quienes crecieron con sus discos en los setenta y ochenta y quienes lo descubrieron después, todos unidos por unas canciones que forman parte de la banda sonora de varias generaciones. Más que un concierto, fue una celebración compartida.

El artista eterno

Con una carrera que arranca a finales de los sesenta y cientos de millones de discos vendidos, Rod Stewart ya no tiene nada que demostrar. Y, sin embargo, ahí estuvo, dándolo todo sobre el escenario. Si esta gira es de verdad la «última», los que estuvieron en Valencia podrán decir que vivieron una de esas noches en las que una leyenda se despide a lo grande. Porque, como quedó claro, sobre las tablas Rod Stewart sigue siendo eterno.