Un trimestre de récord
Pocas veces se ha visto algo así. Las acciones de los fabricantes de chips han firmado un segundo trimestre de 2026 espectacular en Bolsa, impulsadas por la fiebre de la inteligencia artificial. Según CNBC, tres de los grandes nombres del sector —Micron, Intel y AMD— habrían sumado en conjunto cerca de dos billones de dólares (es decir, dos millones de millones) de valor en Bolsa en apenas unos meses. Una cifra que da idea de la magnitud del fenómeno.
El motor: los centros de datos
¿Qué hay detrás? La demanda disparada de semiconductores para la inteligencia artificial. Las grandes tecnológicas están invirtiendo cantidades colosales en centros de datos —enormes instalaciones llenas de servidores— para entrenar y hacer funcionar los modelos de IA. Y todo eso necesita chips: procesadores, memorias, almacenamiento. Esa avalancha de pedidos ha engordado las cuentas (y las expectativas) de los fabricantes.
Más allá de Nvidia
El gran símbolo de esta ola sigue siendo Nvidia, líder indiscutible en los chips para IA. Pero el apetito inversor se ha extendido a otras compañías que fabrican piezas complementarias —desde la memoria hasta los procesadores—, lo que ha tirado al alza de valores como Micron, Intel o AMD. Es, en cierto modo, la confianza del mercado en que el boom de la IA no es cosa de una sola empresa.
¿Cambio de era o burbuja?
No todo el mundo aplaude. Cada vez más analistas —algunos muy reputados— advierten del riesgo de un sobrecalentamiento, con comparaciones que evocan el estallido de las puntocom del año 2000. El temor es claro: si la inteligencia artificial tarda en generar los beneficios que se prometen, parte de esas inversiones multimillonarias podrían frenarse, y las cotizaciones, corregir con dureza. La gran pregunta, por tanto, queda en el aire: ¿estamos ante un cambio de era o ante una burbuja a punto de hincharse demasiado?



