La dimisión

Ronald Koeman ha decidido dejar el banquillo de la selección de los Países Bajos. El técnico anunció su renuncia —voluntaria— a través de las redes sociales, asumiendo la responsabilidad del fracaso: «Anoche tomé la decisión de poner fin a mi etapa como seleccionador», escribió, según NL Times. Es la segunda vez que Koeman deja este cargo.

Otra decepción mundialista

La marcha llega tras un nuevo batacazo de la «Oranje» en una gran cita. Países Bajos cayó en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 ante Marruecos en la tanda de penaltis, después de un 1-1 que resistió la prórroga (Gakpo adelantó a los neerlandeses, Issa Diop empató sobre la bocina). Una eliminación dolorosa para una selección que aspiraba a mucho más y que volvió a estrellarse, una vez más, desde los once metros. Koeman, además, fue muy criticado por su planteamiento conservador, con línea de cinco defensas.

El racismo, en el centro

Más allá del resultado, el episodio dejó un poso amargo que va más allá del fútbol. Los tres jugadores que fallaron en la tanda —Justin Kluivert, Quinten Timber y Crysencio Summerville— fueron objeto de una oleada de insultos racistas en redes sociales. La federación neerlandesa (KNVB) los condenó con dureza y anunció que ha denunciado los hechos ante el servicio oficial contra la discriminación en internet, para que se determine si alguno de esos mensajes constituye delito. Es, por desgracia, un recordatorio de que el odio sigue persiguiendo a los futbolistas cada vez que falla un penalti.

Qué viene ahora

Con la salida de Koeman, los Países Bajos afrontan una transición en el banquillo justo después de un Mundial para olvidar. Tocará buscar recambio y reconstruir una selección con talento de sobra pero con una cuenta pendiente: la de rendir cuando más se espera de ella. La etapa de Koeman, la segunda, se cierra como empezó la cita: con sabor a poco.