Comprar un móvil nuevo cada dos años porque la batería se agota o la pantalla se rompe puede empezar a ser cosa del pasado. La Unión Europea ha puesto en marcha un paquete de normas que obliga a que los teléfonos y tablets duren más y sean más fáciles y baratos de reparar, según recoge la Comisión Europea.

Qué obliga la nueva norma de ecodiseño

Desde el 20 de junio de 2025, todo smartphone o tablet que se pone a la venta en la UE debe cumplir requisitos de diseño sostenible. Los principales, según la OCU:

  • Piezas de repuesto durante siete años tras dejar de venderse el modelo (baterías, pantallas, cámaras, micrófonos, conectores...), que el fabricante debe suministrar en un plazo de cinco a diez días hábiles.
  • Baterías más resistentes: deben aguantar al menos 800 ciclos completos de carga conservando como mínimo el 80% de su capacidad.
  • Actualizaciones del sistema operativo durante un mínimo de cinco años desde que el modelo deja de venderse.
  • Resistencia a caídas, arañazos, polvo y agua.

Una etiqueta que puntúa la reparabilidad

La novedad más visible al comprar es una etiqueta, parecida a la energética de electrodomésticos, que puntúa la reparabilidad del dispositivo de la A (la más fácil de reparar) a la E. En ella figuran también la duración de la batería, la resistencia a caídas y la protección frente al agua y el polvo. Por primera vez, el consumidor puede comparar de un vistazo qué móvil le durará y le costará menos mantener.

Adiós a los bloqueos por software

El otro gran pilar es la Directiva (UE) 2024/1799 de derecho a reparar. Obliga a los fabricantes a dar a los talleres independientes acceso, en condiciones no discriminatorias, a piezas, herramientas, manuales, esquemas y al software necesario para arreglar el aparato, según EUR-Lex. En la práctica, eso ataca prácticas como el "emparejamiento de piezas", por el que algunos móviles penalizaban una pantalla o una batería no oficiales.

En España, esta directiva debe estar traspuesta a la legislación nacional este verano. Entre sus efectos, la reparación dentro del periodo de garantía amplía la cobertura legal del producto.

Por qué te conviene

El objetivo declarado es doble: ahorrar dinero al consumidor y reducir la basura electrónica, uno de los residuos que más crece. Si sustituir una batería deja de ser una odisea (y de costar casi lo que un móvil nuevo), el dispositivo se vuelve rentable durante más años, y se fabrican menos aparatos con el consiguiente ahorro de materiales y energía.

En resumen: menos usar y tirar y más reparar. La próxima vez que se te rompa la pantalla o note que la batería no aguanta, puede que arreglarlo sea, por fin, la opción más razonable, y no la más cara.