Una victoria por los pelos
Keiko Fujimori ha ganado la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú. Lo ha hecho por un margen mínimo: con el recuento al 100%, se impuso a Roberto Sánchez —candidato de la izquierda— por menos de un punto, alrededor de 49.000 votos (un 50,1% frente a un 49,9%), según El Comercio y La República. De momento se la considera virtual presidenta electa: la proclamación oficial se espera para julio, tras los trámites pendientes.
Quién es Keiko Fujimori
Hija del expresidente Alberto Fujimori, Keiko Fujimori es la líder del partido Fuerza Popular y una de las figuras más conocidas —y polarizadoras— de la política peruana. Esta era su cuarta candidatura presidencial: ya se había quedado a las puertas en 2011, 2016 y 2021, perdiendo las tres veces en segunda vuelta por escaso margen. A la cuarta, lo ha conseguido.
Un país inestable
El triunfo de Fujimori llega en un Perú marcado por la inestabilidad política: el país ha tenido varios presidentes en muy pocos años, en un clima de crisis institucionales encadenadas y desconfianza ciudadana hacia la política. Buena parte del electorado, fatigado, ha votado pidiendo estabilidad y mano dura frente a la inseguridad, dos ejes centrales de la campaña de Fujimori.
Lo que viene
Por delante quedan la proclamación oficial y, después, el reto de gobernar un país dividido casi por la mitad —como muestra el resultado— y con un Congreso fragmentado. La victoria se ha leído también en clave regional, como un avance de la derecha en América Latina, y ha cosechado las primeras felicitaciones de varios líderes del continente. Pero la verdadera prueba para Fujimori empezará cuando asuma el cargo y tenga que traducir su ajustada mayoría en gestión.



