El mejor de la historia

Pocos deportistas dominan su disciplina como Armand «Mondo» Duplantis domina el salto con pértiga. Es, sencillamente, el mejor de la historia: ha batido el récord del mundo una y otra vez —ya van más de una decena de veces—, y monopoliza las mejores marcas jamás registradas en su prueba. Lo más asombroso es su método: en lugar de pegar un gran salto y conformarse, sube el listón centímetro a centímetro, afinando su propia plusmarca como quien retoca una obra. De ahí el apodo que le persigue: el «Mozart de la pértiga».

Sueco de bandera

Aunque nació en Lafayette (Luisiana, EE.UU.), Duplantis compite por Suecia, el país de su madre. El atletismo le viene de casa: su padre, Greg, fue pertiguista, y sus progenitores ejercen además de entrenadores. Esa mezcla de talento heredado y trabajo en familia ha producido a un campeón olímpico —se colgó el oro en Tokio 2020 y París 2024— que arrasa también en los Mundiales y en el circuito de la Diamond League, según La Bolsa del Corredor.

Saltar... y componer

Lo que hace a Mondo un personaje y no solo un campeón es su otra cara. Es un músico aficionado que ha publicado sus propias canciones y al que el atletismo mundial ha llegado a encargar componer himnos para sus eventos, según Olympics.com. Esa faceta creativa encaja con su forma de saltar: precisión, ritmo y un punto de espectáculo.

Millones por cada listón

Y, claro, está el dinero. Cada récord del mundo lleva aparejada una prima —decenas de miles de euros—, a lo que se suman jugosos contratos de patrocinio. Sumados sus innumerables récords y su tirón mediático global, Duplantis se ha convertido en uno de los atletas más rentables del momento. A sus poco más de 26 años, el sueco encarna a una nueva generación de deportistas completos y globales: gana, entretiene y, de paso, demuestra que la excelencia deportiva y otras pasiones pueden convivir en la misma persona. Y, mientras tanto, el listón sigue subiendo.