Una nueva jornada de ataques
Ucrania sufrió este lunes una nueva oleada de ataques rusos con misiles y drones que, según fuentes ucranianas recogidas por el Kyiv Independent, dejó al menos quince muertos y más de cien heridos en distintas regiones del país. El balance, advertían las autoridades, seguía aumentando a medida que se rescataba a personas de entre los escombros.
Dnipro, en el punto de mira
Una de las ciudades más castigadas fue Dnipro, en el centro de Ucrania, a más de cien kilómetros de la línea del frente, donde se concentró buena parte de las víctimas, como destacó también Le Monde. Otras zonas del país también registraron impactos y heridos. Que una ciudad alejada del frente sufra un ataque de esta magnitud ilustra el alcance de los bombardeos rusos sobre el territorio ucraniano.
Misiles y drones
El ataque se enmarca en la campaña aérea sostenida de Rusia sobre Ucrania, que combina misiles balísticos y drones lanzados en oleadas, a menudo de noche. La defensa antiaérea ucraniana logra derribar buena parte de los aparatos, pero los que alcanzan su objetivo provocan víctimas civiles y daños en viviendas e infraestructuras. Las cifras exactas y el tipo de armamento empleado en cada ciudad suelen precisarse con horas de diferencia, conforme avanzan las labores de rescate.
Una guerra sin tregua a la vista
Estos bombardeos confirman que, pese a los intentos diplomáticos, la guerra no da señales de una resolución cercana. Rusia mantiene su presión sobre ciudades alejadas del frente, mientras Ucrania responde con sus propios ataques de largo alcance contra territorio ruso. Para la población civil, el resultado es una rutina de alarmas, refugios y reconstrucción que se prolonga ya durante años. Las cifras de este lunes, todavía provisionales, son un recordatorio más del coste humano del conflicto.


