Un kimono sobre la hierba
Naomi Osaka convirtió su estreno en Wimbledon en algo más que un partido. La tenista japonesa saltó a la pista con un atuendo inspirado en el kimono tradicional, concebido como un homenaje a sus raíces japonesas, según Marie Claire. El diseño jugaba con cuello alto, mangas amplias y pliegues que evocaban el arte japonés del papel, e incluso recurría a tela vintage de kimono ceremonial.
Respetando el blanco de Wimbledon
Lo llamativo es que el guiño cultural no chocó con la norma más célebre del torneo: su estricto código de vestimenta blanca. Lejos de saltársela, Osaka la reinterpretó, integrando la inspiración japonesa dentro de los límites del «todo de blanco», como recoge Olympics.com. La propia tenista bromeó, además, con que el look bebía también del personaje de Lucy Liu en Kill Bill.
La moda como mensaje
No es la primera vez que Osaka usa la ropa para decir algo. Es conocida por convertir sus apariciones en una plataforma de expresión: en el US Open de 2020 lució mascarillas con los nombres de víctimas de la violencia racial. Para ella, el vestuario forma parte del mensaje tanto como el juego.
Y ganó el partido
Por si el gesto no fuera suficiente, lo acompañó de una victoria: Osaka superó a la francesa Elsa Jacquemot por 6-1 y 7-5 y avanzó a la segunda ronda. Tradición, moda y tenis, en este caso, jugaron en el mismo equipo.



