La campaña de verano volverá a ser el gran momento de contratación del año. Las empresas españolas prevén firmar 790.245 contratos entre junio y septiembre, según la previsión de Randstad, un 12,2% más que los 704.435 del mismo periodo del año pasado.

Casi la mitad, en hostelería

El desglose por sectores deja poco margen a la interpretación. La hostelería y la restauración concentrarán 389.330 contratos, cerca del 49,3% del total nacional, con un crecimiento del 24% respecto a la campaña anterior. Es, con diferencia, el sector que más tira.

El comercio aporta 152.105 contratos, algo más del 19,2% del total, y crece un 10,6%. Entre los dos sectores suman más de dos tercios de toda la contratación estival.

Dónde se firman

Por volumen, las comunidades que más contratos generan son Andalucía, con 142.480, Cataluña, con 121.325, y Madrid, con 102.740. Es el reparto esperable: mucha costa y mucha población.

El ranking cambia si se mira el crecimiento en lugar del volumen. Ahí el primer puesto es para Baleares, con un 17,2% más que el verano pasado, seguida de Andalucía, Navarra y Cantabria, las tres con un 13,2%.

Qué tipo de empleo es

Conviene leer estas cifras sabiendo qué miden. Son contratos, no personas ni puestos estables: una misma persona puede firmar varios a lo largo del verano, y la campaña estival se caracteriza por su temporalidad, ligada a la duración de la temporada turística.

Los perfiles más buscados son los previsibles en ambos sectores: camareros, cocineros y personal de sala en hostelería; dependientes, cajeros y reponedores en comercio.

Un indicador de la temporada

Más allá del empleo, la previsión funciona como termómetro anticipado de lo que las empresas esperan de la temporada. Un aumento del 12,2% en la contratación prevista implica que el sector turístico y el comercio asociado cuentan con una afluencia al menos equivalente a la del año pasado.

La confirmación llegará con los datos de afiliación a la Seguridad Social de los meses de verano, que son los que dirán cuánto de esa previsión se convirtió en contratos efectivamente firmados.