El festival motero Motorbeach, celebrado a orillas del embalse de la Cuerda del Pozo, en Vinuesa (Soria), está bajo el escrutinio de varias administraciones tras una edición que dejó una mujer fallecida y un volumen inusual de expedientes.

Las cifras del dispositivo

La Guardia Civil constató la presencia de un único vigilante de seguridad privada en un recinto con miles de asistentes, según recogió El Español. La previsión de aforo comunicada por la organización rondaba las 4.000 personas y la asistencia real la superó, aunque no hay una cifra oficial cerrada.

El balance de actuaciones es de 435 denuncias administrativas y 21 diligencias por presuntos delitos contra la seguridad vial.

Qué infracciones se señalan

Las denuncias recogen motocicletas sin documentación, sin seguro o sin inspección técnica en vigor, menores conduciendo vehículos a motor, acampada no autorizada en zonas protegidas y acampada fuera de las áreas delimitadas, además de infracciones relacionadas con armas y drogas y daños medioambientales.

Un punto que aparece señalado de forma reiterada es el plazo de entrega de la documentación: la organización la remitió a la Guardia Civil el martes por la tarde para un evento que arrancaba el jueves por la mañana, un margen que los agentes consideraron insuficiente para planificar el dispositivo de seguridad pública.

Una fallecida

El episodio más grave fue la muerte de una mujer de 24 años, natural de Asturias, tras un accidente con su motocicleta dentro del recinto el viernes.

Quién investiga

Las actuaciones están coordinadas por la Subdelegación del Gobierno en Soria e implican a varios organismos con competencias distintas, según detalló Desde Soria: la Guardia Civil y la Jefatura Provincial de Tráfico, la Confederación Hidrográfica del Duero (por la ocupación del dominio público hidráulico en el entorno del embalse) y la Junta de Castilla y León.

Se trata, por ahora, de expedientes de investigación abiertos. Ninguna resolución ha atribuido todavía responsabilidades concretas, y la organización no ha hecho pública una respuesta detallada a los incumplimientos que se le imputan.

El contexto de los macroeventos en el medio rural

El caso apunta a una tensión conocida en los festivales que se celebran en municipios pequeños: un evento que multiplica por varias veces la población de la localidad exige un dispositivo que el ayuntamiento anfitrión no puede desplegar por sí solo, y que depende de que la organización dimensione bien su propio personal y presente la documentación con antelación suficiente.

Cuando alguna de esas piezas falla, la carga recae sobre los cuerpos de seguridad públicos, que llegan con poco margen para preparar el operativo.