El Tribunal Constitucional ha dado un espaldarazo, al menos por ahora, a la política lingüística del País Vasco en la función pública. El tribunal no ha admitido la cuestión de inconstitucionalidad que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) había planteado sobre el artículo 187.5 de la Ley de Empleo Público vasca, el que regula los perfiles lingüísticos, según Naiz.

Qué son los perfiles lingüísticos

La norma establece que cada puesto de la Administración vasca lleve asignado un perfil lingüístico, es decir, un nivel exigido de conocimiento de euskera. Ese requisito puede ser preceptivo (obligatorio para ocupar la plaza) o no, según las funciones del puesto, y forma parte del desarrollo del Decreto 19/2024 con el que el Gobierno Vasco impulsa la normalización del uso del euskera en el sector público.

Qué ha decidido el tribunal (y qué no)

Conviene precisar el alcance del fallo. El Constitucional no ha entrado a juzgar el fondo ni ha declarado constitucional el artículo; simplemente ha considerado que no procede admitir la cuestión planteada por el TSJPV, por lo que la norma permanece en vigor, según Noticias de Gipuzkoa. El asunto regresa al TSJPV, que deberá seguir tramitando el recurso de fondo, pero ya sin la parálisis que provocaba la incógnita constitucional.

Reacciones enfrentadas

El Gobierno Vasco ha leído la decisión como un aval a su marco legal y defiende que los perfiles no son una imposición indiscriminada, sino una herramienta para garantizar los derechos lingüísticos de los ciudadanos y adecuar cada plaza a sus funciones reales. El origen del conflicto está en un recurso de Vox (con el que el PP se mostró afín) contra el citado decreto, al considerar que exigir euskera puede vulnerar los principios de igualdad y no discriminación en el acceso al empleo público.

Un debate que continúa

La resolución despeja un obstáculo relevante, pero no cierra la batalla judicial: quedan por resolver otros aspectos impugnados y los críticos con la política lingüística podrán seguir recurriendo. El pulso sobre el peso del euskera en el acceso a la función pública vasca (entre quienes lo ven como una garantía de servicio en las dos lenguas oficiales y quienes lo consideran una barrera) seguirá presente. De momento, el requisito de los perfiles sigue plenamente vigente.