La estación de Madrid-Chamartín vivió este martes una jornada de caos. Una suma de incidencias en la red ferroviaria dejó retrasos masivos, andenes abarrotados y a cientos de viajeros esperando durante horas trenes que no salían, según OK Diario.

Dos frentes a la vez

El problema no tuvo un solo origen, sino varios y simultáneos. Por un lado, una avería en la infraestructura en el corredor de alta velocidad entre Ourense y Santiago de Compostela trastocó los trenes con Galicia. Por otro, un robo de cable entre Ciudad Real y Malagón afectó a la línea de alta velocidad que une Madrid con Andalucía. A ese cuadro se sumaron problemas en la línea de Media Distancia Madrid-Jaén, que arrastra incidencias recurrentes desde principios de mes.

Trenes parados y hasta 223 minutos de retraso

El resultado fue una cascada de demoras. Viajeros con destino a ciudades como Gijón aguardaban en Chamartín pasada la tarde sin información clara sobre cuándo saldrían sus trenes, y se llegaron a reportar retrasos superiores a las tres horas (por encima de los 223 minutos en algún caso). Renfe ofreció a los afectados cambios y anulaciones sin coste para reprogramar sus viajes.

Una red bajo presión

El episodio no llega aislado. Los usuarios de la línea Madrid-Jaén llevan semanas denunciando averías y retrasos casi diarios, hasta el punto de que se ha reclamado la comparecencia del ministro de Transportes, Óscar Puente, para dar explicaciones, según elDiario.es. Los robos de cable de cobre, que se repiten en distintos puntos de la red, y una infraestructura tensionada por la alta demanda estival componen un escenario frágil.

El verano ferroviario, en el alambre

Con el tráfico de viajeros disparado en pleno julio, cualquier incidencia se amplifica y deja imágenes de estaciones colapsadas y usuarios varados. La jornada de Chamartín vuelve a poner el foco sobre la fiabilidad de la alta velocidad española y sobre la necesidad de reforzar el mantenimiento y la seguridad de unas infraestructuras que, cuando fallan a la vez en varios puntos, dejan al sistema entero contra las cuerdas.