Los Sanfermines han sufrido su primer gran susto. El segundo encierro de 2026, corrido este miércoles con toros de la ganadería gaditana Cebada Gago, ha dejado la primera cornada de la feria: un joven herido por asta en una carrera tan rápida como tensa, según el parte recogido por Noticias de Navarra.

Una manada compacta y veloz

Los seis toros de Cebada Gago, procedentes de Medina Sidonia (Cádiz), salieron muy unidos desde Santo Domingo y completaron el recorrido de casi 875 metros en dos minutos y 26 segundos. Esa piña, avanzando a gran velocidad, hizo el encierro rápido pero también peligroso: con los animales tan juntos y los cientos de corredores buscando su hueco, apenas había espacio para el error.

Una cornada en Telefónica

El momento más temido llegó en el tramo de Telefónica, ya cerca de la plaza. Allí, un joven de 23 años natural de Gipuzkoa resultó corneado en el brazo por uno de los toros, según detalla Vozpópuli. Fue evacuado al Hospital Universitario de Navarra. Se trata de la primera herida por asta de estos Sanfermines, después de un primer encierro que se había saldado solo con contusiones.

Tres heridos en total

El balance sanitario del encierro fue de tres personas atendidas: además del corneado, hubo un herido con una contusión en una pierna y una tercera asistencia por una hemorragia. Solo el joven de la cornada precisó traslado hospitalario; los otros dos fueron atendidos sin necesidad de ingreso.

Cebada Gago, una divisa con historia

La ganadería de Cebada Gago es una de las que más respeto imponen en Pamplona: arrastra un largo historial de cornadas y sustos a lo largo de las décadas, fruto de un ganado bravo y con genio. Que este segundo encierro fuera veloz y relativamente "limpio" en su desarrollo no evitó que dejara su marca, como recuerda que en los encierros el riesgo, por muy ordenada que parezca la carrera, nunca desaparece.

La feria continúa con más encierros por delante. La primera cornada de 2026 ya está anotada, y con ella el aviso de siempre: correr delante de los toros es tan icónico como arriesgado.