Qué son las varices
Las varices son venas dilatadas y visibles, sobre todo en las piernas, que aparecen cuando las válvulas que empujan la sangre de vuelta al corazón dejan de funcionar bien. La sangre se acumula, la vena se hincha y surge la llamada insuficiencia venosa crónica, un problema muy frecuente que provoca pesadez, hinchazón, calambres o picor. Como recuerda MedlinePlus, afecta más a las mujeres, y existe un factor de riesgo difícil de esquivar: la herencia.
La tendencia familiar
Ese componente genético es determinante. «Hay una clara tendencia familiar», resume el cirujano vascular consultado por elDiario.es: quien tiene padres o abuelos con varices parte con más papeletas para desarrollarlas. No es una condena, pero sí un aviso para empezar a cuidarse antes y con más constancia.
Por qué el calor lo empeora
En verano, el cuerpo dilata las venas para disipar calor, y eso agrava los síntomas de quien ya tiene las válvulas debilitadas. De ahí que muchas personas noten las piernas más cansadas e hinchadas al final de un día caluroso, sobre todo si han pasado muchas horas de pie o sentadas sin moverse.
Hábitos que ayudan
Las medidas de prevención son sencillas y están al alcance de cualquiera:
- Muévete: evita estar mucho rato en la misma postura; si trabajas de pie o sentado, cambia de posición y camina cada cierto tiempo.
- Aprovecha el agua: caminar por la orilla del mar o dentro de la piscina es uno de los mejores ejercicios para la circulación; el agua fresca favorece que la vena se contraiga.
- Frío en las piernas: terminar la ducha con agua fría en las piernas estimula el riego.
- Piernas en alto: al descansar, elévalas por encima del corazón un rato para facilitar el retorno de la sangre.
- Hidrátate y mantén un peso saludable; evita la ropa demasiado ajustada.
- Medias de compresión: en algunos casos son muy útiles, pero debe indicarlas un profesional.
Cuándo consultar
Conviene acudir a un angiólogo o cirujano vascular si aparecen dolor persistente, hinchazón que no baja con el reposo, cambios de color en la piel o heridas que no cierran. Un vistazo a tiempo permite frenar el problema antes de que vaya a más. Y una advertencia necesaria: esto es información general, no un consejo médico individual; ante cualquier duda, lo mejor es preguntar a un especialista.



