«Ultimado»

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, dio este jueves un paso más en la resolución del bloqueo andaluz al asegurar que el pacto con Vox para la investidura en Andalucía está «ultimado» y que solo resta concretar el reparto de responsabilidades —las consejerías y su peso— en el futuro Gobierno, según recogió Infobae. Con esas palabras, la dirección nacional del partido traslada la idea de que el acuerdo es cuestión de días.

Por qué es decisivo

El pacto es la llave de la gobernabilidad andaluza. El candidato del PP, Juanma Moreno, ganó las elecciones pero se quedó sin la mayoría absoluta con la que gobernó la pasada legislatura, de modo que necesita el respaldo de Vox para ser investido. Sin ese acuerdo, la única salida sería la repetición electoral, un escenario que ninguna de las dos formaciones quiere. Esa dependencia ha marcado toda la negociación y ha reforzado la posición de Vox como socio imprescindible.

Lo que queda por cerrar

El nudo de la negociación es precisamente el reparto de poder: qué áreas asumirá Vox y con cuánto peso dentro del Ejecutivo. En el terreno político, la formación de Santiago Abascal ha situado entre sus exigencias la aplicación de la «prioridad nacional» en materia migratoria —un principio que ya han asumido otros gobiernos autonómicos del PP— además de una mayor presencia institucional. Son cuestiones que, según las distintas informaciones, todavía se estaban perfilando, como apuntaba elDiario.es.

Un pacto con lectura nacional

Lo que ocurre en Andalucía se sigue con atención en toda España, porque funciona como termómetro de la relación entre PP y Vox y del precio que los populares están dispuestos a pagar por gobernar. La negociación se desarrolla además contra el calendario: los plazos legales para la investidura acotan el margen, y una falta de acuerdo a tiempo devolvería la palabra a las urnas. De confirmarse el pacto que Feijóo da por cerrado, Moreno podría encarar su investidura en las próximas semanas.