Fin de tres años sin cuentas nuevas

El Parlament de Cataluña aprobó este jueves los primeros presupuestos de la Generalitat desde que Salvador Illa (PSC) es president, un paso que pone fin a una anomalía prolongada: la comunidad funcionaba con las cuentas prorrogadas desde el último presupuesto, aprobado el 10 de marzo de 2023. En total, más de tres años sin unas cuentas nuevas, con las limitaciones que ello supone para invertir y planificar. La aprobación salió adelante con los votos de PSC, ERC y Comuns, frente al rechazo del resto de grupos, según elDiario.es.

Las cifras

Los nuevos presupuestos ascienden a 49.162 millones de euros, unos 9.126 millones más que los de 2023. El grueso del gasto se concentra, como es habitual, en los grandes servicios públicos: Sanidad encabeza el reparto con 13.840 millones, seguida de Educación (8.356 millones) y Derechos Sociales (4.248 millones). Las cuentas prevén un déficit del 0,1% del PIB y una ligera reducción de la deuda, del 28,4% al 27,4% del PIB, según recogió Europa Press.

El precio del acuerdo

Como gobierno en minoría, Illa tuvo que negociar con sus dos socios de investidura. Fruto de esa negociación, el texto incorpora 893 millones en disposiciones adicionales: 533 millones para las prioridades de ERC y 360 millones para las de los Comuns, además de un total de 25 enmiendas pactadas entre los tres grupos. Los republicanos han venido reclamando peso en materia de financiación y política lingüística, mientras que los Comuns han centrado sus exigencias en vivienda y prestaciones sociales.

Un respiro y nuevas exigencias

La aprobación da oxígeno al Govern, que llevaba desde 2024 gestionando con cuentas heredadas. Con un presupuesto propio, el Ejecutivo catalán gana margen para ejecutar inversiones y desplegar sus políticas. Pero el acuerdo no cierra el ciclo político: tanto ERC como los Comuns han dejado claro que, una vez desbloqueadas las cuentas, seguirán presionando para que los compromisos pactados se traduzcan en hechos. En una cámara sin mayorías claras, la negociación permanente seguirá marcando la legislatura.