El doble que Europa
El precio de la vivienda en España se disparó un 12,8% interanual en el primer trimestre de 2026, según los datos de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea. Es más del doble de la media comunitaria y triplica con holgura el avance de la eurozona, lo que sitúa a España entre los países de la UE con mayores subidas de precios inmobiliarios, junto a otros como Portugal, Eslovaquia o Croacia, según recoge elDiario.es.
No es un repunte puntual. España encadena varios trimestres con crecimientos de doble dígito, un ritmo sostenido que ahonda en un problema de fondo. Dentro del dato, además, la vivienda de segunda mano —la más habitual en las operaciones— sube con más fuerza que la obra nueva.
Por qué España se sale del mapa
La explicación de fondo es un desequilibrio entre oferta y demanda. En los últimos años se crean en España más hogares nuevos de los que el sector es capaz de construir, un déficit que se ha ido acumulando y que presiona los precios al alza, especialmente en las zonas más dinámicas —grandes ciudades y costa— donde se concentran el empleo y la demanda. A esa escasez estructural se suman factores como el atractivo para la inversión y el tirón del alquiler.
Un problema de acceso
El efecto más visible es el cierre de la puerta de la vivienda para buena parte de la población. La combinación de precios de compra al alza y alquileres tensionados en las grandes urbes convierte el acceso a un hogar en el principal problema para muchos ciudadanos, con especial impacto en los jóvenes, que retrasan su emancipación, y en las rentas medias y bajas, expulsadas de los barrios más caros.
Qué se puede hacer
Los organismos económicos coinciden en el diagnóstico: sin un aumento significativo de la oferta —y en particular de vivienda asequible y protegida—, la tensión seguirá. Las recetas que se manejan pasan por acelerar la construcción, movilizar suelo y vivienda pública y ajustar la regulación del mercado del alquiler. La discusión, encendida en el terreno político, es cómo hacerlo y a qué velocidad, porque el desfase acumulado no se corrige en un solo ejercicio. Mientras tanto, los datos de Eurostat dejan una foto incómoda: en materia de precios de vivienda, España lleva tiempo creciendo mucho más rápido que sus vecinos.



