Acuerdo cerrado

El bloqueo institucional en Andalucía encara su desenlace. El PP y Vox han cerrado el acuerdo programático que permitirá la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta, según informó Europa Press. Lo que hace unos días figuraba como un pacto «ultimado» pasa ahora a estar cerrado en su contenido, a la espera de perfilar la distribución de responsabilidades en el futuro Ejecutivo. El texto lo suscribirán el propio Moreno, por el PP, y Manuel Gavira, portavoz de Vox en el Parlamento andaluz, antes de la segunda votación.

Por qué era necesario

La negociación se aceleró tras la primera votación de investidura, que no salió adelante porque Vox no dio su apoyo: Moreno ganó las elecciones pero se quedó sin la mayoría absoluta que exige esa primera ronda. En la segunda votación basta la mayoría simple —más síes que noes—, de modo que el respaldo de Vox garantiza el nombramiento. Sin acuerdo, la única salida habría sido repetir las elecciones, escenario que ambas formaciones querían evitar.

Una coalición como en otras comunidades

El pacto confirma un gobierno de coalición entre PP y Vox en la comunidad más poblada de España, en la línea de lo ya ocurrido en otras autonomías. Como resumió elDiario.es, «Andalucía ya no es una excepción» al modelo de ejecutivos compartidos por ambos partidos. Lo que ocurre en Sevilla se sigue, además, como termómetro nacional de la relación entre los dos.

Lo que queda por cerrar

El principal fleco es el reparto de consejerías: cuántas y cuáles asumirá Vox, un punto que llegó a atascar la negociación y que, al cierre del acuerdo programático, no estaba aún concretado. En el terreno de los contenidos, el pacto incorpora el principio de «prioridad nacional» que reclamaba Vox —orientado a condicionar el acceso a determinadas ayudas y prestaciones al arraigo en el territorio— y aborda la inmigración, uno de los asuntos más espinosos, pese a que la competencia en la materia es estatal.

Reacciones

La oposición reaccionó con dureza. El PSOE andaluz denunció que se trata en realidad de un pacto «con la extrema derecha», mientras que desde el PP se defendió el entendimiento alegando que Vox fue la única fuerza dispuesta a negociar. La segunda votación de investidura estaba prevista para la tarde de este jueves; de celebrarse con el respaldo pactado, Moreno quedaría investido y se pondría en marcha el nuevo Gobierno de coalición.