La ola de incendios de este verano ha vuelto a poner sobre la mesa una situación tan temida como frecuente: ir al volante y encontrarse, de repente, con una cortina de humo o con el fuego cruzando la carretera. La tragedia de Los Gallardos, en Almería, donde varias personas murieron atrapadas en sus coches al intentar huir de las llamas, es el recordatorio más doloroso de que saber reaccionar puede marcar la diferencia. Estas son las pautas que repiten la DGT, el RACE y Protección Civil.
Lo primero: calma y bajar la velocidad
Ante la aparición de humo, lo esencial es no perder los nervios y reducir la velocidad de forma progresiva, sin frenazos que sorprendan a quien viene detrás. Conviene encender las luces (de cruce y antiniebla) porque la visibilidad cae en picado y otros conductores necesitan verte. El humo desorienta y engaña sobre las distancias, así que la conducción debe volverse especialmente prudente.
La maniobra clave: da media vuelta
La recomendación más importante es también la más contraintuitiva cuando cunde el miedo: si el fuego o el humo denso están delante, no intentes atravesarlos. Una cortina de humo espeso puede ocultar llamas, otros vehículos detenidos o un firme cortado, y el fuego avanza más rápido de lo que parece. Lo indicado es, en cuanto sea seguro, dar media vuelta y alejarse en sentido contrario al foco, buscando una zona despejada. Nunca hay que meterse por pistas o caminos secundarios "para atajar": es la forma más habitual de quedar atrapado.
Cierra el coche al humo
Mientras circulas o si te ves obligado a detenerte, sube todas las ventanillas y apaga la ventilación exterior, poniendo el aire acondicionado en recirculación. Así evitas que los gases tóxicos entren en el habitáculo. La carrocería, con las ventanas cerradas, ofrece una protección temporal frente al calor y el humo.
¿Salir del coche o quedarse dentro?
Es la decisión más difícil. Mientras haya visibilidad y las llamas no rodeen el vehículo, suele ser más seguro permanecer dentro y seguir alejándose: el coche protege del calor radiante. Solo si el fuego cerca por completo el vehículo y resulta imposible avanzar hay que abandonarlo, alejándose a pie en sentido contrario al avance del fuego, a poder ser hacia una zona ya quemada o despejada (sin vegetación que arda) y cubriéndose la nariz y la boca con un paño, mejor si está húmedo.
Avisa siempre al 112
Por último, llama al 112 en cuanto puedas y sigue las indicaciones de las autoridades: los cortes de carretera y los desvíos se establecen por seguridad, no como molestia. Da tu localización exacta (carretera, punto kilométrico, municipio). En plena emergencia, esa llamada no solo pide ayuda para ti: también avisa de un peligro que puede tener a más gente en la carretera.



