El incendio forestal de Los Gallardos, en la comarca almeriense del Levante, se ha convertido en una de las mayores tragedias por fuego de los últimos años en Andalucía. El balance provisional, aún en evolución, sitúa en al menos doce los fallecidos (algunas fuentes hablan de once), a los que se suman varios heridos (parte de ellos con quemaduras graves) y una veintena de personas sin localizar, según elDiario.es. El fuego ha arrasado ya más de 3.000 hectáreas.

La causa: la caída de un poste eléctrico

El presidente andaluz, Juanma Moreno, ha señalado que "todo parece indicar" que el origen del incendio fue la caída de un poste del tendido eléctrico, un extremo que la investigación deberá confirmar y del que, de acreditarse, se derivarían responsabilidades sobre el mantenimiento de la instalación. El fuego se declaró la tarde del jueves y se propagó a una velocidad extraordinaria, empujado por un viento fuerte y las condiciones extremas de la ola de calor.

Una huida convertida en trampa

Lo más dramático del suceso está en cómo se produjeron las muertes. Según las informaciones disponibles, varias de las víctimas quedaron atrapadas cuando trataban de escapar por vías que el propio fuego había cortado, y algunas fueron halladas en el interior de vehículos. La zona, de viviendas diseminadas y con abundantes barrancos por donde la maquinaria no puede acceder, dificultó enormemente tanto la evacuación como las labores de extinción. Por respeto a las víctimas, las identidades y circunstancias personales quedan en manos de la investigación; según las primeras informaciones, y a falta de identificación formal, varias serían de nacionalidad británica, residentes o visitantes en la zona.

Refuerzo con el Segundo Batallón de la UME

Ante la magnitud del siniestro, el Gobierno ha reforzado el operativo con el despliegue del Segundo Batallón de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con base en Morón de la Frontera (Sevilla), que se suma a los cientos de efectivos de los servicios de extinción autonómicos, con medios aéreos y terrestres. Los heridos más graves han sido trasladados en helicóptero a la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, y otros al Hospital Torrecárdenas de Almería. Cientos de vecinos han sido desalojados y realojados en localidades cercanas.

Consternación y búsqueda contrarreloj

Moreno se ha desplazado a la zona y ha suspendido parte de su agenda institucional (incluida la toma de posesión de los nuevos consejeros de su Gobierno) para volcarse en la emergencia, con el foco puesto en evitar más víctimas y en localizar a las personas desaparecidas, muchas de ellas ilocalizables por el momento debido también a los cortes de comunicaciones. Con el fuego aún activo en algunos sectores y en pleno episodio de calor extremo, la tragedia de Los Gallardos reabre, un verano más, el debate sobre la seguridad de las zonas de contacto entre el monte y las viviendas. Las cifras siguen siendo provisionales y las causas, bajo investigación.