Quiénes fueron Las Sinsombrero
Cuando se habla de la Generación del 27, los nombres que vienen a la cabeza son casi siempre masculinos: Lorca, Alberti, Buñuel, Dalí. Pero aquella explosión creativa también tuvo rostro de mujer. Pintoras, escritoras, escultoras y pensadoras como Maruja Mallo, Rosa Chacel, Concha Méndez, María Zambrano, Ernestina de Champourcín, Josefina de la Torre o María Teresa León compartieron tertulias, vanguardia y ambición con sus compañeros varones. La diferencia es que ellas fueron, durante décadas, sistemáticamente olvidadas por las antologías y los manuales.
El gesto que les dio nombre
El apodo nació de un acto de rebeldía. Cuenta la historia que Maruja Mallo, junto a otras compañeras y acompañada de Lorca y Dalí, se quitó el sombrero en plena Puerta del Sol —una prenda entonces símbolo de respetabilidad— como protesta contra las convenciones que las encorsetaban. El Madrid más conservador respondió con burlas. Aquel gesto, pequeño y enorme a la vez, resume su actitud: reclamar el derecho a pensar, crear y vivir en igualdad.
El Madrid que las vio crecer
La ciudad de los años veinte fue su laboratorio. El epicentro intelectual era la Residencia de Estudiantes, pero ellas tuvieron también su propio espacio: la Residencia de Señoritas, abierta en 1915 y dirigida por María de Maeztu, pionera en la educación universitaria femenina en España. A su lado, el Lyceum Club Femenino, fundado en 1926, se convirtió en un foco de conferencias, exposiciones y debate donde se forjó buena parte de la vida cultural de aquellas mujeres. Recorrer hoy esos lugares —de la Puerta del Sol a la colina de los chopos donde se alza la Residencia— es seguir el rastro de una efervescencia que la Guerra Civil truncó de golpe.
El silencio y el regreso
El conflicto y la posguerra lo cambiaron todo. Muchas de ellas marcharon al exilio —Zambrano, Méndez, Champourcín—; otras quedaron silenciadas dentro de España, con sus obras arrinconadas. Tuvieron que pasar generaciones para que volvieran a la luz. El proyecto documental Las Sinsombrero, impulsado por RTVE desde 2015, fue clave en esa recuperación, con documentales y materiales que las han devuelto al lugar que les corresponde. Hoy, sus nombres empiezan a figurar donde siempre debieron estar: no como acompañantes de los genios del 27, sino como genios de pleno derecho.



