Un oasis medieval bajo el Renacimiento
Bajo las piedras renacentistas del Palacio de Villardompardo, en pleno casco antiguo de Jaén, duerme un tesoro de Al-Ándalus: un hammam (baño público) del siglo XI que ocupa unos 450 metros cuadrados y está considerado de los baños árabes más grandes y mejor conservados de Europa, según elDiario.es. Su mejor defensa frente al tiempo fue, paradójicamente, quedar enterrado: cuando a finales del siglo XVI se levantó el palacio sobre ellos, los baños quedaron sellados bajo toneladas de piedra, a salvo de la intemperie y las demoliciones que borraron otros muchos.
De baño musulmán a tenería cristiana
Los baños funcionaron como tales hasta la conquista cristiana de Jaén, en 1246. Después, con el cambio de manos de la ciudad, sus salas tuvieron otros usos —entre ellos el de tenería para curtir cuero—, pero la estructura esencial del hammam sobrevivió bajo el olvido. Y así permaneció, oculta, hasta que a comienzos del siglo XX volvió a la luz.
Bóvedas de estrellas y suelo radiante
Lo que fascina al visitante es la sofisticación de la obra. El vestíbulo se cubre con una bóveda perforada por lucernas en forma de estrella, que dejan caer la luz en haces sobre el espacio, y las salas se organizan en la secuencia clásica del baño islámico: fría, templada y caliente. Para calentar esta última, los constructores emplearon un sistema de calefacción por el suelo alimentado por hornos, heredero de la tradición termal romana. Arcos sobre columnas reaprovechadas y restos de decoración completan un conjunto que evoca la vida social de la ciudad andalusí, donde el baño era punto de encuentro tanto como lugar de higiene.
Cómo visitarlos
Hoy el Palacio de Villardompardo alberga el Centro Cultural Baños Árabes, que reúne además otros museos, y permite descender a contemplar el hammam restaurado. La rehabilitación del conjunto fue reconocida en su día con un premio europeo de conservación del patrimonio. Bajar a estas salas es asomarse, literalmente, a mil años de historia que siguen latiendo bajo los pies de la ciudad.



