El balance de la tragedia que acompaña a la ola de calor en Francia ha empeorado de forma drástica. Lo que hace unas horas se cifraba en una veintena de ahogados durante el fin de semana se ha elevado ahora a unos 40 muertos por ahogamiento, según declaró el primer ministro Sébastien Lecornu, recogido por Al Jazeera. Las víctimas, en su mayoría jóvenes, se ahogaron al bañarse en ríos, lagos y zonas no vigiladas buscando refugio del calor extremo en los últimos días.
Un balance que se agrava
La cifra de 40 ahogados corresponde, según las autoridades francesas, a las muertes registradas desde el jueves, coincidiendo con la entrada del episodio. A ello se suman al menos cinco fallecimientos atribuidos directamente al calor: dos niños de 2 y 4 años hallados inconscientes dentro de un coche en Carpentras y tres personas de entre 80 y 95 años en la región de Burdeos. El conjunto sitúa el balance global en torno a los 45 muertos relacionados con esta ola de calor en Francia.
Conviene la cautela con las cifras. El recuento de ahogamientos procede de declaraciones del Gobierno francés y puede variar a medida que se confirmen casos; medios como The Washington Post hablan de «al menos 40» ahogados, lo que sugiere que el balance podría aún aumentar.
El pico del calor: récords de día y de noche
Francia atraviesa el momento más intenso del episodio. Météo-France mantiene hoy 49 de los 96 departamentos metropolitanos en vigilancia roja —el nivel máximo— y unos 40 más en naranja, según el organismo y la información de France 24. La agencia ha comparado la severidad del episodio con la histórica canícula de agosto de 2003.
Los récords se rompen «cada día y cada noche», en palabras de Lecornu. Francia registró su noche más cálida desde 1947, con una media nacional de 21,6 °C entre el lunes y el martes, por encima del récord de 2019. Ciudades como Burdeos batieron marcas, con máximas próximas o superiores a los 40 °C. El causante es un «bloqueo Omega», un anticiclón estancado que arrastra aire sahariano hacia Europa occidental sin apenas viento que dé tregua.
España y el resto de Europa, bajo el mismo domo
La ola de calor no se limita a Francia. España declaró su primera ola de calor oficial de 2026, con previsiones de hasta 44 °C en algunas zonas. El País Vasco se encuentra en alerta roja, mientras 13 de las 17 comunidades autónomas están en aviso naranja. En el norte, San Sebastián rozaba los 40 °C, más del doble de su media histórica para estas fechas.
El Reino Unido batió su récord de junio con cerca de 38 °C. En la península ibérica, Pinhão (Portugal) y Andújar (España) alcanzaron 42,7 °C el 21 de junio. El pico del episodio europeo se sitúa entre el 20 y el 23 de junio.
Consecuencias en cadena
Francia ha cerrado o reducido el horario de cientos de escuelas para proteger a los alumnos. Las autoridades han reforzado los avisos contra los baños en zonas no vigiladas, principal causa de la mortandad. A las muertes se suman alertas de incendio en Francia y la península ibérica y la tensión sobre las redes eléctricas. Los servicios de emergencia insisten en evitar la exposición al sol en las horas centrales, hidratarse y vigilar a mayores y menores.



