El negocio de las canciones se ha convertido en uno de los activos más codiciados de Wall Street, y la última pieza en cambiar de manos lleva la firma de uno de los compositores más influyentes de las últimas tres décadas. El sueco Max Martin y su colaborador habitual Shellback han vendido la parte editorial de su colectivo creativo Wolf Cousins a la firma de inversión estadounidense HarbourView Equity Partners, según adelantó Variety y confirmó The Hollywood Reporter.

Qué se vende exactamente

La operación no incluye toda la obra de Max Martin, un matiz importante. Lo que cambia de manos es la participación del editor (publisher's share) sobre una selección de composiciones firmadas por Wolf Cousins, el colectivo que Martin y Shellback fundaron en la década de 2010 y que agrupa a productores y autores como Ilya Salmanzadeh, Oscar Holter o Tove Lo. Los primeros grandes éxitos de Martin —los que escribió para Britney Spears, Backstreet Boys, NSYNC o Katy Perry antes de crear Wolf Cousins— no forman parte de este acuerdo.

Los éxitos incluidos

Entre los temas confirmados por las fuentes figuran «Style» y «...Ready For It?» de Taylor Swift; «Problem», «Into You» y «No Tears Left To Cry» de Ariana Grande; «Can't Feel My Face» de The Weeknd; «Believer» de Imagine Dragons; «Love Me Like You Do» de Ellie Goulding; «Habits (Stay High)» de Tove Lo; y «Cake By The Ocean» de DNCE.

Quién compra

HarbourView Equity Partners es una firma fundada en 2021 por Sherrese Clarke y respaldada por el gigante Apollo Global Management. La compañía ha reunido ya decenas de catálogos musicales con miles de canciones entre derechos de grabación y de edición, con acuerdos recientes que incluyen a artistas como Chaka Khan o Kelly Clarkson.

La cifra de la operación no ha sido revelada oficialmente: HarbourView no comunica los términos de sus acuerdos. Fuentes citadas por Variety hablan de un importe «en el rango bajo de las nueve cifras» —es decir, varios cientos de millones de dólares—, un dato que la firma no ha confirmado y que conviene tomar con cautela.

Por qué importa

La compra se enmarca en la fiebre inversora por los catálogos musicales, vistos como un activo estable que genera ingresos recurrentes vía streaming, sincronizaciones en cine y publicidad o radio. Pocos nombres tienen el peso comercial de Max Martin. El productor sueco (nacido Karl Martin Sandberg) acumula el segundo mayor número de sencillos número uno en la lista Billboard Hot 100 de la historia, solo por detrás de Paul McCartney, y ha ayudado a definir el sonido del pop moderno durante más de veinticinco años. Que su maquinaria creativa más reciente pase a manos de un fondo de inversión confirma hasta qué punto las canciones se han convertido en oro financiero.