Empieza casi siempre igual. Un mensaje de WhatsApp desde un número que no está en la agenda: "Hola mamá, se me ha roto el móvil y estoy escribiendo desde otro número, guárdalo". A partir de ahí, una conversación aparentemente inofensiva que termina en una petición urgente de dinero. Es la llamada estafa del hijo en apuros, y este verano vuelve a dispararse, según advierten tanto la Guardia Civil como el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).
Cómo funciona el engaño
El esquema es tan simple como eficaz. El estafador se hace pasar por un hijo o familiar que ha cambiado de número. Una vez ganada la confianza, llega la excusa: no puede acceder a la banca online, tiene un pago urgente, se le ha bloqueado la cuenta. Y la petición: que la víctima haga una transferencia o un Bizum a un tercero "de forma temporal". No hay ningún hijo al otro lado; hay una red que trabaja muchos números a la vez y que solo necesita que una de cada decenas de personas pique.
Por qué cuela
La estafa no ataca la tecnología, ataca las emociones. Combina tres palancas muy estudiadas: el miedo (a que a un hijo le pase algo), la urgencia (hay que resolverlo ya) y la autoridad afectiva (nadie sospecha de un hijo). En verano, con las familias más dispersas por las vacaciones y los hijos de viaje, la coartada del "móvil roto" resulta todavía más creíble. No es cuestión de ser ingenuo: los guiones están pulidos para que cualquiera baje la guardia.
La regla de oro: verifica por otro canal
La recomendación que repiten los expertos es una y muy sencilla: ante cualquier petición de dinero por mensaje, llama al número de siempre de tu familiar, o búscale por otra vía, antes de mover un solo euro. Si de verdad es tu hijo, lo confirmarás en segundos; si es un fraude, habrás cortado el ataque en seco. Desconfía de la prisa: ninguna emergencia real se estropea por dedicar dos minutos a comprobar quién escribe.
Otras señales de alerta
- El mensaje llega desde un número desconocido y la primera explicación es siempre un cambio de teléfono.
- Se pasa muy rápido de saludar a pedir dinero.
- La cuenta de destino está a nombre de un tercero que no conoces.
- Hay presión para que no llames y para que actúes de inmediato.
Qué hacer si ya has caído
Si has llegado a hacer la transferencia, actúa cuanto antes. Contacta con tu banco para intentar detener o revertir la operación, reúne las capturas de la conversación y el número usado, y denuncia ante la Guardia Civil o la Policía Nacional. También puedes pedir orientación gratuita en la línea de ayuda en ciberseguridad de INCIBE (017). Cuanto más rápido se avisa a la entidad, más margen hay para bloquear el dinero antes de que la red lo mueva a otra cuenta.



