Hay empresas cuyo argumento de venta parece salido de una película. Colossal Biosciences es una de ellas: una compañía estadounidense de cinco años de vida que dice trabajar en devolver a la vida especies extinguidas a partir de material genético. Y ahora, según TechCrunch, estaría negociando una ronda de financiación que la valoraría entre 20.000 y 30.000 millones de dólares.

Una cifra que casi se triplica

El dato lo adelantó el medio estadounidense Axios el 20 de julio. Si se confirma, la valoración supondría un salto enorme desde los 10.200 millones en que se tasaba a la compañía no hace tanto. El importe concreto que buscan captar no se ha precisado.

Conviene tomar la cifra con la cautela habitual: una valoración en una ronda de inversión no es una medida de resultados científicos, sino de lo que unos inversores están dispuestos a pagar por una expectativa. Son cosas distintas.

Qué dice que hace

El catálogo de proyectos de Colossal es su mejor herramienta de marketing y su mayor fuente de escepticismo a la vez. La empresa dice trabajar en el lobo huargo, el mamut lanudo, el dodo, un antílope extinto (el bluebuck) y, a través de una rama sin ánimo de lucro, en la conservación del demonio de Tasmania, además de una sexta especie no especificada.

Aquí toca la advertencia científica, que es importante. Desextinguir, en el sentido literal de traer de vuelta un animal idéntico al que desapareció, no es lo que hace nadie hoy. Lo que se persigue es editar genéticamente a una especie viva emparentada para dotarla de rasgos de la extinta. El resultado, si llega, sería un animal parecido, no una resurrección. Presentarlo de otro modo es más publicidad que biología.

El negocio detrás del titular

Lo interesante, y lo que probablemente explica la valoración, no es tanto el mamut como lo que se construye por el camino. TechCrunch señala que Colossal ya genera ingresos, opera desde una sede de más de 5.000 metros cuadrados en Dallas, ha escindido tres empresas y ha desarrollado tecnología de útero artificial para animales con posibles aplicaciones en fertilidad humana.

Dicho de otra forma: aunque nunca llegue a caminar un solo mamut, las herramientas de edición genética, reproducción asistida y conservación que se desarrollan para intentarlo pueden tener valor por sí mismas. Es un modelo de negocio conocido: vender la Luna y monetizar los cohetes.

Cómo leer esto

Con curiosidad y con distancia a partes iguales. El proyecto es real, los avances en edición genética son reales y el dinero, si se confirma, también. Pero "resucitar al mamut" seguirá siendo, por ahora, una frase de folleto más que un hecho de laboratorio. La ciencia interesante está en las herramientas; el mamut es el reclamo.