Terminado el Mundial, empiezan las listas. La primera de peso la ha publicado ESPN con su once ideal del torneo y, como contrapunto, su once decepcionante. Conviene decirlo antes de entrar: es la elección de una redacción concreta, discutible como todas, no un galardón oficial.
Cuatro españoles en el once ideal
Que España sea campeona se nota en el once. La cadena coloca a cuatro jugadores españoles en su equipo del torneo: tres defensas, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y Marc Cucurella, y el centrocampista Rodri.
Sobre Rodri, ESPN es rotunda: lo describe como "simplemente el mejor del mundo" en su posición, un pivote que "nunca pierde el balón". Es coherente con lo que se vio en el campeonato y con el Balón de Oro del torneo, que también fue para él.
El resto del once lo completan el portero Vozinha (Cabo Verde), el defensa Djed Spence (Inglaterra), el centrocampista Ayyoub Bouaddi (Marruecos), y una delantera de campanillas: Lionel Messi (Argentina), Jude Bellingham (Inglaterra), Kylian Mbappé (Francia) y Erling Haaland (Noruega).
Que el portero titular del once ideal sea el de Cabo Verde dice bastante de lo que fue este Mundial, uno de los más abiertos que se recuerdan en cuanto a sorpresas.
El otro once: nombres grandes que decepcionaron
La lista incómoda tiene tanto morbo como la buena, y merece un aviso previo: un "once decepcionante" es un juicio deportivo, no una burla. Se trata de futbolistas de primer nivel que, por lesión, por eliminación temprana o por rendimiento, quedaron por debajo de lo esperado.
ESPN sitúa ahí al portero Fernando Muslera (Uruguay), a los defensas Joshua Kimmich (Alemania), Virgil van Dijk (Países Bajos), Marc Guéhi y Nico O'Reilly (Inglaterra), a los centrocampistas Federico Valverde (Uruguay), Scott McTominay (Escocia) y Bruno Fernandes (Portugal), y a los atacantes Florian Wirtz (Alemania), Christian Pulisic (Estados Unidos) y Neymar (Brasil).
Una nota sobre Messi
Merece una aclaración, porque es fácil confundirlo. Messi está en el once ideal, no en el decepcionante. El argentino, a sus 39 años, hizo un gran torneo (fue segundo máximo goleador, por detrás de Mbappé) y llegó a la final. Que esa final la perdiera, y con una actuación discreta, es otra historia, la de un partido, no la del campeonato.
Es una distinción que conviene mantener: se puede ser uno de los mejores de un Mundial y aun así perder la última noche.
Lo que dice la lista de este torneo
Al final, estas listas son un termómetro. Que España meta a cuatro y que su mejor representante sea un centrocampista defensivo, y no un goleador, confirma cómo se ganó este Mundial: con estructura, con posesión y con una solidez que resultó casi imposible de batir. La campeona no llenó el once ideal de delanteros. Lo llenó de gente que sabe que el balón, si lo tienes tú, no lo tiene el rival.


