El fin de la concesión de la AP-68

A finales de 2026 expira la concesión de la Autopista Vasco-Aragonesa, la AP-68, que une Bilbao con Zaragoza y que ha sido durante años uno de los peajes más caros de España. El final de la concesión traerá alivio, pero solo a medias: según COPE, los tramos que discurren por La Rioja y Aragón pasarán a ser gratuitos, mientras que los tramos vascos —en Álava y Bizkaia— seguirán siendo de pago bajo un nuevo sistema gestionado por las Diputaciones Forales.

Por qué Euskadi mantiene el cobro

La singularidad vasca tiene que ver con su marco competencial. A diferencia de otras comunidades, donde las autopistas estatales pasan al Ministerio de Transportes al vencer la concesión, en Euskadi las instituciones forales tienen amplias competencias en infraestructuras viarias. La AP-68 fue transferida en su día al ámbito vasco, y son las diputaciones de Álava y Bizkaia las que asumirán su gestión. Mientras el Estado ha ido liberando peajes en autopistas como la AP-1, la AP-4 o tramos de la AP-7 al expirar sus concesiones, las forales vascas han optado por mantener el cobro, con el argumento de que los ingresos financian el mantenimiento de la red sin cargarlo a los presupuestos generales.

Un peaje sin cabinas: el 'free flow'

Lo que sí cambiará es la forma de pagar. Las diputaciones, según Deia, preparan un sistema de free flow —flujo libre— que elimina las cabinas tradicionales: pórticos con cámaras leerán la matrícula de los vehículos, que deberán estar dados de alta en una plataforma digital. No habrá paradas ni colas, pero sí pago. Las fuentes apuntan a descuentos importantes para los usuarios registrados respecto a las tarifas actuales, aunque las tarifas definitivas aún no están aprobadas de forma oficial.

Un debate político abierto

La decisión de mantener peajes ha generado tensión. Plataformas ciudadanas como AP-68 Dohainik llevan meses presionando al PNV y al PSE-EE para que eliminen los cobros, con el argumento de que la infraestructura ya está amortizada tras décadas de explotación, según Radio Nervión. Sus críticos subrayan además una aparente contradicción: el PSOE ha liberado peajes estatales en toda España, mientras los socialistas vascos defienden mantenerlos en Euskadi. Las instituciones forales responden que los ingresos son necesarios para conservar y mejorar la red. El resultado es que el País Vasco quedará como una de las excepciones más visibles en un mapa español que avanza, autopista a autopista, hacia la gratuidad.