El pequeño local que hizo historia

Hay lugares que no necesitan ser grandes para dejar una huella enorme. La Sala Revólver (The Revolver Club), en la calle Galileo de Madrid, en el barrio de Argüelles, funcionó entre 1991 y 1996 y se convirtió en escenario de algunos de los primeros grandes conciertos del rock internacional en España. Pequeña, sin pretensiones, con un aforo modesto, fue el lugar donde bandas que hoy llenan estadios se estrenaron ante el público español con apenas unos centenares de personas delante.

Pearl Jam, su primera vez en España

El 15 de febrero de 1992, Pearl Jam pisó un escenario español por primera vez. Lo hizo en la Sala Revólver, en plena gira del álbum Ten, ante un aforo que las crónicas cifran entre 300 y 400 personas —aunque la leyenda, como suele ocurrir con los conciertos míticos, redujo después esa cifra a apenas una docena—. Sonaron temas como Even Flow, Alive, Black o Jeremy, cuando la banda de Eddie Vedder era todavía una promesa y no un fenómeno mundial.

Green Day antes de 'Dookie'

Green Day también pasó por allí. Según los registros de setlist.fm y las crónicas recopiladas por Mariskal Rock, la banda californiana actuó en la sala en varias ocasiones en esos años, incluida una velada el 24 de abril de 1993, antes de que Dookie los catapultara al estrellato. Madrid los vio en un local pequeño y sudoroso antes de que el mundo entero coreara su nombre.

Un cruce de caminos del rock de los 90

Por aquellas tablas pasaron también nombres como The Offspring, Rage Against the Machine, Beastie Boys, Mano Negra, Mudhoney o Fugazi, entre muchos otros. En un momento en que Madrid carecía de grandes recintos alternativos, la calle Galileo fue una de las puertas de entrada del rock internacional a España. La sala cerró en 1996 y el local cambió después de vida —discoteca primero, otras salas de conciertos después—, pero el alma de aquellos años quedó en la memoria de quienes estuvieron allí. Un sitio sin glamour que, sin proponérselo, hizo historia.