España es campeona del mundo por segunda vez. La selección se impuso 1-0 a Argentina en la final del Mundial 2026 disputada en el MetLife Stadium de East Rutherford (Nueva Jersey), con un gol de Ferran Torres en el minuto 106, y levanta el trofeo dieciséis años después del que ganó en Sudáfrica 2010.

Un gol nada más reanudarse

El partido se fue a la prórroga sin goles y el desenlace llegó en cuanto se reanudó el juego tras el descanso del tiempo extra. Según la crónica del encuentro en ESPN, Ferran Torres remató a los 37 segundos de la reanudación de la segunda parte de la prórroga, a pase de Nico Williams y desde corta distancia. Fue el único tanto de una final que hasta entonces había sido un asedio sin premio.

El dominio, en los números

La sensación de superioridad que dejó el partido tiene respaldo estadístico. España acabó con 20 remates y 1,94 goles esperados (xG); Argentina, con 2 remates y 0,17 de xG, según los datos recogidos por ESPN. La albiceleste no llegó a rematar hasta el minuto 117, ya en el tramo final de la prórroga.

Que el marcador aguantara tanto tiempo tiene un responsable claro: Emiliano Martínez, que firmó once paradas, la cifra más alta jamás registrada por un portero en una final de la Copa del Mundo, según la crónica de ESPN. Durante casi dos horas, el guardameta argentino fue lo único que separó a España del título.

La expulsión que cambió el desenlace

El punto de inflexión llegó en el tiempo añadido de la segunda parte. Enzo Fernández vio la segunda amarilla por una entrada temeraria sobre Pau Cubarsí y dejó a Argentina con diez para toda la prórroga. No fue una roja directa, matiz que conviene precisar porque circularon las dos versiones en caliente.

Con un jugador menos y treinta minutos por delante, el plan argentino, replegarse y aguantar, dejó de ser sostenible. España, que ya acumulaba posesión y remates sin encontrar la grieta, terminó encontrándola por acumulación.

La defensa que ganó el Mundial

El dato que mejor define a esta España no está en ataque. La selección encajó un solo gol en todo el torneo, la cifra más baja de un campeón del mundo en la historia de la competición, según ESPN. No fue un equipo de goleadas ni de exhibiciones: fue un equipo al que resultaba casi imposible marcarle.

En las puntuaciones del partido de ESPN, los más destacados españoles fueron Rodri, Nico Williams y Pau Cubarsí, los tres con un 8. Ferran Torres, autor del gol decisivo, se quedó en un 6: entró, resolvió y poco más, que en una final es exactamente lo que se le pide a un suplente.

De la Fuente, el campeón más veterano

Luis de la Fuente, de 65 años, se convierte en el entrenador de más edad en ganar un Mundial. Su reacción, recogida por ESPN, fue de las que no buscan titular: "Somos campeones del mundo. Hemos llegado hasta aquí juntos. Siento orgullo, sinceramente".

Es un técnico que llegó al cargo entre dudas y que ha terminado con el palmarés completo. Su España no se parece a la de 2010: donde aquella acumulaba toque, esta acumula presión y solidez. El resultado, al final, ha sido el mismo.

Argentina se va de pie

Queda el reverso. Argentina defendía el título de Catar 2022 y se marcha sin haber rematado a puerta en 90 minutos de final, con su capitán apagado y con una expulsión que le condenó justo cuando más necesitaba las piernas. La albiceleste resistió mucho más de lo que su juego permitía suponer, y buena parte del mérito de esa resistencia le corresponde a su portero.

En una final que España mereció desde el primer minuto, hicieron falta 106 para que el fútbol se pusiera de acuerdo con el guion.