El incendio de Los Gallardos y Bédar, en el interior de Almería, no da tregua. El fuego ha ampliado su perímetro hasta las 6.600 hectáreas, según el balance más reciente recogido por Infobae, y mantiene en máxima tensión a una de las comarcas más castigadas por el peor incendio de los últimos años en España.
Doce muertos y una búsqueda contrarreloj
El balance humano sigue siendo estremecedor: doce fallecidos confirmados, cuyas autopsias ha completado el Instituto de Medicina Legal de Almería, pero que aún no han podido ser identificados. A esa cifra se suma la angustia por los desaparecidos: hay 23 personas sin localizar, de las que, por el momento, siete cuentan con denuncia formal de desaparición, según Telecinco. La Junta ha habilitado teléfonos de información y ha recibido numerosas llamadas de familiares que no consiguen contactar con allegados de la zona.
Son, como repiten las autoridades, horas decisivas: tanto para frenar el avance del fuego como para peinar las casas diseminadas y los parajes quemados en busca de personas.
El Infoca cambia de estrategia
Con el frente algo más estabilizado en algunos puntos, el dispositivo de extinción de Andalucía, el Infoca, ha modificado su táctica y ha pasado de una labor defensiva a atacar el fuego de forma más ofensiva, aprovechando cualquier ventana favorable del viento y las temperaturas. En las tareas trabajan medios aéreos y terrestres, con el refuerzo de más de 200 militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Un origen ya apuntado
Las primeras investigaciones sitúan el origen del incendio en la caída de un cable del tendido eléctrico sobre la carretera N-340A, que habría prendido la vegetación en un contexto de calor extremo, viento y sequedad. La confirmación definitiva dependerá del informe de los especialistas.
Una comarca en vilo
Más de 1.400 personas fueron desalojadas de localidades como Bédar y Lubrín, y muchas siguen pendientes de poder regresar. La combinación de una orografía de barrancos, casas aisladas y una notable población de residentes extranjeros ha convertido la emergencia en un desafío enorme para los servicios de rescate. Mientras el fuego siga activo y queden personas por localizar, Almería vivirá horas de máxima angustia.


