Uno de los concursos más vistos de la televisión española ha tocado su elemento más sagrado. Pasapalabra ha jubilado El Rosco, su mítica prueba final, y lo ha sustituido por una nueva llamada AlaZ. El cambio no es un capricho: llega tras un largo litigio por los derechos del formato del rosco, que obligó a Antena 3 a reinventar su gran final, como explica FormulaTV.

De dónde sale AlaZ

Para sustituir al rosco, Atresmedia miró a Suiza: AlaZ es la adaptación de "DallAZetA", un formato de la televisión suiza (RSI) que combina el conocimiento con la estrategia. Se estrenó el pasado 19 de junio y, de momento, ha funcionado: firmó un 26% de cuota de pantalla, con picos aún mayores, según El Economista.

Las claves: en qué se diferencia de El Rosco

La esencia (acertar palabras contrarreloj de la A a la Z) se mantiene, pero cambian las reglas del juego, según detalla Vertele:

  • Adiós al círculo. El rosco circular de letras desaparece; AlaZ se presenta como una sucesión ordenada de palabras que se recorre de la A a la Z (o de la Z a la A).
  • Se ve cuántas letras tiene la palabra. A diferencia del rosco, ahora la pantalla muestra el número de letras de cada término, un guiño directo a El Ahorcado que da más pistas... y más responsabilidad.
  • Una sola respuesta válida. Cada definición tiene una única solución posible, frente a las múltiples respuestas que a veces admitía el rosco.
  • Más tiempo. Los concursantes disponen de 110 segundos, frente a los 85 del rosco clásico.
  • Un nuevo comodín, "Letra". Además de responder o decir "pasapalabra", se puede pedir "Letra": el presentador desvela otra letra de la palabra, pero cuesta cinco segundos del marcador.
  • Quién elige la dirección. El concursante que llega con más segundos acumulados decide si empieza por la A o por la Z; su rival tiene que ir en sentido contrario. Una capa táctica que no existía antes.

Estrategia frente a memoria pura

El resultado es una prueba que premia menos el disparar a ciegas y más el gestionar la información: cuándo gastar un comodín, por qué extremo del abecedario atacar, cómo administrar los segundos. Roberto Leal sigue al frente, con un plató, unos gráficos y una música renovados.

AlaZ no borra el recuerdo de El Rosco (imposible, tras más de dos décadas), pero propone una final distinta, más de cálculo y estrategia. La audiencia dictará sentencia, aunque el estreno sugiere que el público está dispuesto a acostumbrarse a decir "AlaZ" donde antes decía "rosco".