Una receta que huele a canela y a secreto
En el pequeño municipio flamenco de Lembeke, la familia Boone fundó en 1932 una fábrica de galletas a la que puso el nombre de una flor: Lotus. Lo que horneaban no era una novedad —los speculoos son una tradición belga centenaria de galleta especiada con canela y caramelizada—, pero tenían su propia fórmula. Y esa fórmula, según la leyenda empresarial que rodea a la compañía y que recoge El País, solo la conocen cinco personas.
Durante décadas, las galletas viajaron envueltas en su inconfundible papel rojo junto a las tazas de café de las cafeterías belgas. El gran salto internacional llegó de la mano de las aerolíneas estadounidenses: Delta y United empezaron a servirlas a bordo, y Lotus rebautizó el producto para el mercado anglosajón como Biscoff, contracción de biscuit y coffee, según The Low Countries.
Del avión al teléfono móvil
La devoción por la galleta ya dio señales en 2020, cuando Delta anunció que la retiraría de sus vuelos y los pasajeros protestaron hasta lograr que volviera. Pero el verdadero estallido llegó a principios de 2026 con un fenómeno nacido en las redes: vídeos que mostraban cómo mezclar galletas Biscoff con yogur y dejarlo reposar para obtener algo parecido a una tarta de queso sin horno. La tendencia, surgida en Japón, se multiplicó en millones de variaciones por Europa y Estados Unidos.
«Sería una jugada de marketing magistral, pero este fenómeno lo crearon los usuarios de las redes», reconoció el consejero delegado, Jan Boone, nieto del fundador. La compañía, en efecto, no orquestó nada: la ola vino sola y disparó una demanda que Lotus reconoce no poder atender por completo por falta temporal de capacidad productiva.
La crema que amplió el imperio
Si la galleta fue el primer acto, la crema untable elaborada con speculoos triturados fue el segundo: un producto de culto en la repostería casera, presente en cheesecakes, gofres y helados, que ha convertido una galleta de aerolínea en una marca global con ediciones limitadas junto a cadenas como McDonald's o Krispy Kreme.
Los números de una galleta cotizada
Lotus Bakeries cotiza en la Bolsa de Bruselas, aunque las familias fundadoras conservan más de la mitad del capital. Según EFA News, la empresa cerró 2024 con unos 1.230 millones de euros de facturación, un 16% más, impulsada sobre todo por Biscoff, que superó los 600 millones y representa más de la mitad de los ingresos del grupo. La compañía produce miles de millones de galletas al año y está presente en más de 65 países. Su único problema, por ahora, es uno que muchos envidiarían: tener más clientes de los que puede servir porque una galleta de 90 años se ha vuelto, de repente, el capricho más compartido del mundo.



