La química reserva sorpresas que parecen magia. Un equipo de la Universidad de Northwestern (Estados Unidos) ha desarrollado un material líquido capaz de almacenar energía y cambiar de estado, un hallazgo que ha circulado estos días asociado, quizá con demasiado optimismo, al futuro del coche eléctrico, según recoge elDiario.es.
De líquido amarillo a gel negro
El material, denominado ANI-MV, se comporta de una forma llamativa: es un líquido amarillo que, al absorber energía de fuentes como la luz, la electricidad o incluso los rayos X, reorganiza sus moléculas y forma un gel negro rico en electrones. Esa energía queda "guardada" en el material y puede liberarse después al exponerlo al oxígeno.
Dicho de otro modo: es una sustancia que carga y descarga energía cambiando de aspecto y de estado, algo poco habitual y de gran interés para los científicos que buscan nuevas formas de almacenar electricidad.
El titular engaña: no es una batería para el coche
Aquí conviene poner freno al entusiasmo. Los propios investigadores son tajantes: con este material no se puede fabricar una batería capaz de mover un coche eléctrico. Las cifras lo explican: un gramo almacenaría energía suficiente para cargar un smartwatch o un dispositivo portátil similar. Es un dato interesante para la electrónica de muy bajo consumo, pero queda muy lejos de las decenas de kilovatios-hora que necesita la batería de tracción de un vehículo.
Dónde sí podría encajar
Si su recorrido no está en el motor, ¿para qué sirve? Sus posibles aplicaciones apuntan a la electrónica de bajo consumo: sensores, recubrimientos inteligentes o dispositivos flexibles que sí podrían integrarse en un coche —o en muchos otros objetos— para funciones auxiliares, no para propulsarlo.
Un hallazgo de laboratorio
Como casi toda la ciencia de materiales, ANI-MV está en una fase temprana de investigación, con numerosos retos prácticos por resolver antes de cualquier aplicación real. Es un ejemplo de cómo un avance genuinamente interesante puede desdibujarse cuando salta a los titulares envuelto en promesas que sus creadores no han hecho. La noticia real no es que vayamos a "repostar" baterías líquidas en la gasolinera, sino que existe un nuevo camino para almacenar energía en un material que se transforma. Modesto, pero real.



