Nuevas pintadas contra la Ertzaintza han aparecido este 6 de julio en Gernika (Bizkaia), esta vez en los muros de los domicilios de tres agentes de la policía vasca. Los mensajes, de contenido despectivo hacia el cuerpo, han sido condenados de inmediato por las instituciones y los sindicatos, según Deia.
Señalamiento en las casas de los agentes
Lo que distingue a este episodio, y lo que ha elevado la preocupación, es que las pintadas no aparecieron en un espacio público cualquiera, sino directamente en las viviendas particulares de los ertzainas. Ese matiz es el que ha llevado a hablar de señalamiento: no un grafiti aislado, sino un mensaje dirigido a personas concretas y a sus familias en su propio entorno.
Condena institucional y sindical
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, encabezado por el consejero Bingen Zupiria, expresó su solidaridad con los agentes afectados y rechazó "las coacciones y los señalamientos personales" contra miembros de la Ertzaintza, apelando al respeto de las bases de la convivencia.
En la misma línea, el sindicato Esan subrayó que estos hechos "no son una gamberrada", sino un acto de intimidación, y reclamó "tolerancia cero", la identificación de los responsables y una condena unánime de todas las instituciones y partidos, según Crónica Vasca.
No es un caso aislado
El de Gernika no es un hecho suelto. En los últimos meses se han registrado episodios similares de pintadas contra la Ertzaintza en distintos municipios del País Vasco, incluidos aspirantes a agentes. Los sindicatos vienen advirtiendo de lo que describen como una pauta de hostigamiento hacia el personal de seguridad, y piden a las autoridades que actúen para frenarla. La investigación de lo ocurrido corresponde a la propia Ertzaintza.



