La banca privada suiza ha encontrado en España un terreno especialmente fértil, y pocas firmas lo ilustran mejor que Pictet. La gestora ginebrina, una de las grandes casas independientes del sector, está acelerando su expansión en Iberia impulsada por un fenómeno que se ha intensificado en los últimos años: la llegada de grandes patrimonios latinoamericanos que eligen Madrid como base para gestionar y preservar su riqueza, según adelantó Expansión.

Una plaza que gana peso

España se ha convertido en un puente natural entre América Latina y Europa para las familias de alto patrimonio. La proximidad cultural y lingüística, la seguridad jurídica relativa frente a la inestabilidad de algunos países de origen y el atractivo inmobiliario y empresarial del país han convertido a Madrid en un imán para el capital de México, Colombia, Venezuela, Perú o Argentina. Según datos de Invest in Spain, la inversión acumulada procedente de Latinoamérica en España alcanza ya los 66.844 millones de euros, un 103% más que en 2010.

El músculo global de Pictet

La firma suiza llega a esta cita con una posición de fuerza. El Grupo Pictet cerró 2025 con un récord de 757.000 millones de francos suizos en activos bajo gestión o custodia, un 4,5% más que los 724.000 millones del año anterior, con entradas netas de dinero nuevo de 19.000 millones. De esa cifra, su división de gestión de patrimonios —Pictet Wealth Management— concentraba 285.000 millones de francos a 31 de diciembre, repartidos entre 22 oficinas en todo el mundo.

Es precisamente ese segmento, el de los grandes patrimonios, el que mejor encaja con el perfil del cliente latinoamericano que aterriza en España.

Refuerzo de equipos en Iberia

La estrategia de crecimiento de Pictet en el mercado español se traduce en la ampliación constante de su equipo de banqueros. Desde enero de 2025, la división Iberia está liderada por Enrique Sendagorta Carsi, consejero delegado de Pictet WM en Iberia, que reporta a Pedro González Grau, responsable de Pictet Wealth Management para Europa.

El pulso del proyecto se aprecia en sus fichajes. La gestora ha incorporado a Diego Madurga de Lacalle, procedente de JP Morgan, donde alcanzó el rango de vicepresidente tras varios años de carrera en banca privada internacional. El nuevo banquero senior aporta experiencia en estructuración de grandes patrimonios y planificación fiscal, dos competencias clave para un cliente internacional con activos en varias jurisdicciones.

Las claves del atractivo

Para las familias latinoamericanas, la propuesta de una gestora como Pictet combina varios elementos: independencia —no cotiza en bolsa ni concede créditos al estilo de la banca universal—, una larga tradición en la preservación de patrimonios intergeneracionales y una arquitectura global que permite gestionar activos dispersos. A ello se suma el atractivo de operar desde España, con acceso al mercado europeo pero con un trato y un idioma familiares.

El reto para Pictet y sus competidores será sostener ese ritmo en un escenario de tipos de interés a la baja y mayor competencia. Pero, de momento, la combinación de capital latinoamericano en busca de estabilidad y una plaza española en plena efervescencia dibuja un horizonte de crecimiento para la banca privada suiza en el país.