El Ibex 35 sigue instalado en territorio de récord. El selectivo de la bolsa española lleva semanas moviéndose en el entorno de los 19.400-19.600 puntos, una franja que hasta hace poco parecía inalcanzable y que ahora marca su nuevo techo. El debate de fondo es si todavía le queda gasolina para consolidarse de forma estable por encima de la simbólica cota de los 19.500.
De récord en récord
El punto álgido reciente llegó el lunes 22 de junio, cuando el Ibex 35 cerró en los 19.542,3 puntos tras subir un 1,01%, superando por primera vez los 19.500 en una sesión de contratación, según El Español / Invertia. Fue su vigesimoprimer récord del año, prueba del extraordinario momento que atraviesa el parqué madrileño, que acumula una revalorización superior al 12% en lo que va de 2026.
Ese día tiraron del carro los valores de corte cíclico y financiero, con IAG, Sacyr y BBVA entre los más alcistas, mientras que Indra y Telefónica actuaron de lastre. El impulso llegó acompañado de un abaratamiento del petróleo —el Brent llegó a caer por debajo de los 80 dólares— ante la mejora del clima geopolítico.
La banca toma beneficios
La inercia alcista, sin embargo, no es lineal. En la sesión más reciente de la que se dispone de datos confirmados, la del martes 23 de junio, el Ibex 35 dio un respiro y cerró en los 19.404,1 puntos, con un retroceso de apenas 17,8 puntos. Pesó la recogida de beneficios en la banca —con BBVA y Santander en negativo— tras varias jornadas seguidas de máximos, y la volatilidad propia de la llamada «cuádruple hora bruja», el vencimiento simultáneo de futuros y opciones. Inditex, en cambio, logró aguantar en verde.
Nota: la bolsa española abre a las 9:00. Al cierre de esta crónica no se dispone aún de cotización en vivo de la sesión del 24 de junio, por lo que el último nivel confirmado es el cierre del día 23 (19.404,1 puntos) y el récord de referencia, los 19.542,3 puntos del 22 de junio.
Wall Street y la sombra de la IA
El pulso del Ibex contrasta con la tensión al otro lado del Atlántico. Como venimos informando, Wall Street arrastra una oleada de ventas en las grandes tecnológicas y un intenso debate sobre una posible 'burbuja' en torno a la inteligencia artificial, con una Reserva Federal presidida por Kevin Warsh que mantiene los tipos en niveles altos.
En ese escenario, el peso de la banca y de los valores cíclicos —menos expuestos a la fiebre tecnológica— explica buena parte de la resistencia del selectivo español, que afronta el verano pegado a sus máximos y a la espera de un catalizador que le permita asaltar de forma duradera la frontera de los 19.500 puntos.


