Un acuerdo tras un curso de huelgas
El Departamento de Salud del Gobierno Vasco y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) han alcanzado un acuerdo que reforma en profundidad el modelo de guardias y mejora las retribuciones de los facultativos de Osakidetza. El pacto, que se presentará en la Mesa Sectorial de Sanidad, llega después de un curso marcado por la conflictividad, con varias semanas de huelga médica a lo largo de la primavera y la advertencia de un paro indefinido tras el verano si no había avances.
Se trata, en la práctica, de un cambio de modelo en dos frentes que el colectivo médico llevaba tiempo reclamando: las guardias y el salario.
Guardias: salir antes y descansar después
El primer pilar toca directamente a las guardias, uno de los grandes desgastes de la profesión. La edad a la que un médico podrá dejar de hacerlas de forma voluntaria bajará de forma progresiva de los 55 a los 50 años, con el horizonte puesto en 2030, según detalló Naiz.
El acuerdo reconoce además el descanso tras la guardia en los turnos nocturnos (a partir de las 22.00 horas), que computará como jornada efectiva de trabajo. Se añaden libranzas adicionales para quienes acumulan mucha carga: un día extra al año para quienes hagan 48 o más guardias, y dos días para quienes superen las 60. La compensación por hora de guardia se revalorizará de forma escalonada hasta un 38% en 2028, de modo que, en términos de retribución, hacer dos guardias se acercará a lo que hoy suponen tres.
Sueldo: 300 euros más al mes en dos tramos
El segundo pilar es salarial. Todos los facultativos percibirán una subida de 300 euros mensuales, repartida en dos tramos iguales: 150 euros desde julio de 2027 y otros 150 desde julio de 2028. Es una cifra que, tomada en frío, puede parecer contenida, pero que gana peso en un contexto de fuerte competencia entre comunidades por retener y atraer médicos.
El trasfondo: faltan médicos
Porque el acuerdo no se entiende sin la escasez de profesionales. La propia Osakidetza ha reconocido déficit en 52 especialidades, una carencia que ha obligado a recurrir a horas extraordinarias y a la búsqueda de facultativos fuera de la Unión Europea, según informó elDiario.es. Mejorar las condiciones de guardia y sueldo es también una herramienta para frenar la fuga de médicos a otros territorios o a la sanidad privada.
Un conflicto que no se cierra del todo
El SME valora el acuerdo como un avance, pero mantiene la cautela: el sindicato ha dejado claro que no renuncia a retomar las movilizaciones a la vuelta del verano si el Departamento de Salud no defiende con claridad el ámbito propio de la categoría médica. La propuesta deberá validarse ahora en la Mesa Sectorial, el órgano donde administración y representantes del personal ratifican este tipo de pactos. Hasta entonces, el clima sigue siendo de tregua vigilada más que de paz definitiva.



