Qué sube y cuánto en España
Apple Music cuesta ahora un poco más. Apple ha aplicado una subida de precios en su servicio de música en streaming, la primera en bastante tiempo. En España, según ha detallado Xataka, el plan individual pasa de 9,99 a 10,99 euros al mes, y el plan familiar sube de 14,99 a 16,99 euros mensuales.
La subida no se limita a la música: Apple también ha encarecido otros servicios, como Apple TV+, y algunos de los paquetes combinados Apple One que agrupan varias suscripciones. Conviene, por tanto, revisar la factura si se tienen contratados varios servicios de la marca.
La razón: las licencias musicales
La compañía justifica el encarecimiento por el aumento de los costes de las licencias, es decir, lo que las plataformas pagan a la industria (discográficas, artistas y compositores) por poder ofrecer su música, según explicó a raíz del anuncio recogido por Variety. En esencia, Apple traslada al usuario una parte de esos mayores pagos por derechos musicales.
Una tendencia de todo el sector
El movimiento de Apple no es un caso aislado. El streaming musical, que durante años compitió a base de precios bajos para ganar usuarios, lleva un tiempo revisando sus tarifas al alza. El mayor del sector, Spotify, ha subido también sus precios en distintos mercados a lo largo del último año, presionado igualmente por la renegociación de contratos con las discográficas.
Detrás hay un cambio de fondo: con el crecimiento de usuarios más maduro en los mercados desarrollados, las plataformas buscan mejorar sus ingresos por suscriptor y, al mismo tiempo, atender las exigencias de una industria musical que reclama una mayor compensación por sus catálogos.
Qué puede hacer el usuario
Para el consumidor, la subida es modesta en términos absolutos —uno o dos euros al mes—, pero se suma a la de otros servicios digitales en un contexto de encarecimiento generalizado de las suscripciones. Quien quiera ajustar el gasto puede valorar opciones como el plan familiar (si se comparte entre varias personas sale más a cuenta por cabeza), las tarifas para estudiantes, o revisar si realmente usa todos los servicios que paga. La música en streaming se ha vuelto casi imprescindible para muchos, pero, como todo, conviene mirar de vez en cuando la letra —y el precio— pequeño.



